El gobierno panameño no aceptará la reversión de sitios contaminados con explosivos o residuos militares que representen un peligro para la salud, entre ellos el polígono de Piña, advirtió ayer, el subadministrador de la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI), Augusto Zambrano.
"El gobierno no ha aceptado la reversión de ningún metro cuadrado que tenga algún grado de contaminación hasta tanto no se le garantice su saneamiento", acotó el funcionario.
Informó que el gobierno recibirá el 30 de junio el Fuerte Sherman, pero advirtió que no aceptará la transferencia del polígono de Piña porque el mismo está contaminado con residuos militares y debido a que esta instalación ha sido excluida del calendario de reversión.
Por otra parte, indicó que en Rodman se identificó un polígono de 250 metros cuadrados que tiene un alto grado de contaminación con plomo, por lo que tampoco se aceptó su reversión.
"Ellos tienen que descontaminar antes de entregar cualquier punto dentro de la geografía nacional", sentenció Zambrano.
Indicó que la próxima semana con la reversión de Sherman se presentará una reseña histórica del lugar y se explicará el concepto de turismo, conservación e investigación que se le dará en un futuro.
"Todo se manejará bajo el concepto de sostenibilidad porque más del 90% de Sherman quedará como está para fines ecoturísticos y el resto será utilizado para la construcción de un aeropuerto y aprovechar las playas", apuntó Zambrano.
El subadministrador señaló que todo el problema de descontaminación de las áreas militares ha sido abordado por el ministerio de Relaciones Exteriores.