Panamá ratificará la recién aprobada Convención contra la Corrupción de la Organización de Naciones Unidas (ONU), informó la vicecanciller de la República, Nivia Rossana Castrellón.
La convención fue aprobada por la Asamblea General de la ONU, el pasado 31 de octubre y exige a todos los países de la organización, calificar los sobornos en los ámbitos de la política y la economía como delitos penales y en consecuencia castigarlos.
Según Castrellón, la corrupción es un tema que realmente afecta a los pueblos, y en Panamá dijo, estamos convencidos que en todos los instrumentos bilaterales y multilaterales que se enfoquen a mejorar la institucionalidad, nos abocaremos a cumplir el mandato del concierto de naciones.
Precisó que la institucionalidad y la modernización de la gestión pública es muy importante para el país, sobre todo en estos momentos en que se quiere mejorar la actividad comercial de Panamá con otros país, y para la propia democracia del país.
Manifestó que cree que la verdadera democracia es la que permite, a través de la institucionalidad la movilidad económica y social.
“Cuando nosotros podemos tener un país en donde uno no depende del amigo, sino de la capacidad, de su conocimiento, de sus ganas de trabajar y que pueda escalar posiciones, ese es un país verdaderamente democrático, que es el que tenemos que construir”, destacó.
La Convención contra la Corrupción de la ONU establece que los sistemas judiciales deben contar con más elementos para confiscar el patrimonio de funcionarios corruptos y facilitar la transferencia de dineros ilegales a sus países de origen.
El documento exige entre otras cosas, que los países firmantes, adopten leyes contra el soborno, la malversación de fondos públicos y la obstaculización de la justicia en investigaciones de hechos de corrupción.