Panamá no quiere perder sus genialidades; por está razón, el año pasado emprendió un programa de repatriación de talentos, con el fin de evitar las fugas de cerebros y emprender investigaciones que facilitarán el tratamiento de los trastornos, déficit de atención y aprendizajes en infantes y adolescentes.
Este programa, que será lanzado nuevamente el 6 de febrero, hasta la fecha ha logrado repatriar a tres científicos panameños que trabajaban en investigaciones en el exterior.
José Causadías, director de Investigación y Desarrollo Tecnológico de SENACYT, dijo que para evitar la fuga de cerebros, se ha implementado este programa de investigación y desarrollo tecnológico.
Se trata de "una aventura compartida entre el gobierno nacional, a través de la SENACYT, y las instituciones o empresas que van a servir de nichos".
El programa benefició el año pasado a tres jóvenes propuestos por la empresa privada.
Uno de estos científicos es la doctora Gabrielle Britton, quien después de 10 años de haber trabajado como profesora investigadora en los Estados Unidos, regresa al país para dedicarse a un estudio de psicofarmacología.
Britton se enteró del programa a través de la página de Internet que posee la SENACYT, y luego de hacer todas las consultas y trámites, logró regresar.
Aunque la línea de investigación en neurobiología y psicofarmacología no existe en Panamá, la idea de Britton es poder desarrollarla.
Según Britton, el estudio en psicofarmacología permitirá aclarar los efectos del consumo a largo plazo que tienen los psicoestimulantes. Esto facilitará el tratamiento de los trastornos, déficit de atención y aprendizajes en niños chicos y adolescentes.
Panamá recupera a sus genios
Con el programa, la ciencia y la investigación toman auge. Por cada mil personas, hay menos de un científico.