El Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá indicó en un comunicado que la cita del GBA, que ratificó su rechazo a la caza de cetáceos, se celebró el jueves y viernes pasados con participación de delegados de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Panamá, México, República Dominicana y Uruguay.
El grupo latinoamericano de países miembros de la CBI se reunieron en la ciudad de Panamá "para coordinar su acción con vistas a la 64ª Reunión de la CBI que tendrá lugar en ciudad de Panamá entre el 11 de junio y el 6 de julio próximo", añade.
Reiteraron su apoyo al uso no letal de cetáceos y su "firme compromiso" con la moratoria a la caza de cetáceos y el fin de la caza denominada "científica" al margen de la CBI y bajo objeción y reserva.
"En este sentido, el GBA expresa su preocupación por la escalada de conflictos en el Santuario del Océano Austral debido a las operaciones de cacería que ponen en peligro al ecosistema antártico", advierte.
Tras reseñar otros asuntos como las capturas de subsistencia, la definición del quórum en la asamblea de la CBI, su preocupación por el incumplimiento de compromisos por parte de San Vicente y las Granadinas, indica que "será necesario brindar solución a los temas principales para que estén dadas las condiciones de adoptar un régimen bianual".
Además, el GBA reitera su apoyo a la integridad de los Santuarios de Ballenas reconocidos por la CBI, organismo creado en 1946 y "su total apoyo a la aprobación y posterior implementación del Santuario de Ballenas del Atlántico Sur propuesto por Brasil, Argentina y Uruguay".
Enfatiza su compromiso con las acciones de conservación de cetáceos, su apoyo a la cooperación regional para la investigación, el uso no letal de los cetáceos y el bienestar animal y la "firme oposición al comercio internacional de carne de ballena y sus derivados".
También da su apoyo a la participación activa y constructiva de la sociedad civil y la adopción de enmiendas al reglamento de la CBI para ampliar esa participación en los debates de la Comisión en línea con las prácticas de otros organismos internacionales.