Lima.- Los gobiernos de Panamá y Costa Rica se reunirán el próximo jueves en Bambito, en la provincia de Chiriquí, para lanzar un plan con el fin de persuadir al resto de Centroamérica a unas drásticas reducciones en sus gastos militares y dirigir esos fondos al combate de la pobreza, pero funcionarios de ambos países advirtieron que no se esperan cambios inmediatos.
Sin embargo, en una región donde el simbolismo es a veces igual de importante que lo sustantivo, el hecho de que dos mandatarios de los países de mejor nivel de vida en términos comparativos en estos tiempos de recesión económica saquen a relucir este tema, es un indicio de la importancia que puede estar cobrando.
"El día 29 vamos a tener una reunión en Bambito donde vamos a hablar sobre el presupuesto, que en vez de tener más armamento debemos dedicar esos recursos en salud y educación", confirmó la presidenta panameña Mireya Moscoso al enviado de El Panamá América poco antes de emprender el viaje de regreso tras la ceremonia de clausura de la XI Cumbre Iberoamericana que finalizó el sábado.
Por su parte, el mandatario de Costa Rica, Manuel Antonio Rodríguez, en una entrevista exclusiva con este periódico destacó la identidad de propósitos que anima a dos países democráticos a una real identidad de intereses.
"Vamos a hablar de dos países que hemos eliminado los ejércitos y que conocen las ventajas de la desmilitarización", dijo.
Añadió que discutirán las ventajas para América Central de lo que significaría que se siguiera un mismo camino y cómo esto ayudará a promover los gastos sociales en capital humano, en salud y en educación.
No es por casualidad, el mandatario se felicitó, que Panamá y Costa Rica tenemos los índices de desarrollo humano más alto de la región. Somos los que no tenemos ejército.
Las áreas de negociación bilateral incluirán las ventajas de poder tener tratados claros de límites soluciones sencillas de controversias como los que tenemos entre Panamá y Costa Rica, donde la frontera es un encuentro de paz y armonía y no de conflicto, señalo Rodríguez.
"Me parece muy importante el llamado del presidente Alejandro Toledo a que profundicemos todos en el análisis de la situación económica seria por la que pasa el mundo", dijo.
Luego añadió su propio análisis: "Tenemos las dos mayores economías del mundo en recesión por primera vez desde los años treinta, como lo dijo el presidente Toledo, además de los actos del terrorismo y la guerra contra el terrorismo y esto está aumentando los costos de la seguridad en el mundo, está retrayendo las inversiones y está generando situaciones complicadas y difíciles que hacen que las economías de los países latinoamericanos que necesitamos altas tasas de crecimiento para poder vencer la pobreza, nos enfrentemos con la realidades de la merma de los flujos de inversión, del cierre de mercados, de la falta de demanda por nuestros productos, de la caída de nuestros productos de exportación, lo cual hace mucho más difícil de poder salir adelante en la lucha contra la pobreza".
En tanto, Toledo recibió un espaldarazo del embajador de Estados Unidos, John Hamilton, quien asistió al acto inaugural de la Cumbre, en la que el presidente peruano exigió medidas decisivas para combatir el terrorismo, a la vez que expresó su solidaridad tanto para las víctimas del ataque terrorista del 11 de septiembre en Estados Unidos como para las del desastre natural que azotó a Cuba y que fue citado como causa de la cancelación del viaje de Fidel Castro a la reunión.