La demora en la construcción de una isla en Veracruz, que tendrá la forma de la bandera de Panamá, hace que Mayra Alanis, una lugareña, se preocupe todos los días.
Ella al igual que cientos de moradores de Arraiján ve en Panamarina Pacific, el proyecto valorado en B/ 3 mil millones y que promete progreso para el sector, la forma de lograr el desarrollo de sus comunidades.
Una organización, próxima a formalizar su personería jurídica bajo el nombre de "Comité para el Desarrollo Integral de Veracruz", ha recogido firmas en apoyo a los promotores, a fin de que la Asamblea Nacional de Diputados apruebe un contrato-ley, que permita el inicio del proyecto que albergará por lo menos 231 edificios con alturas variables de 30, 40 y hasta 50 pisos de altura, 14 hoteles y un centro de congresos.
Panamarina Pacific está siendo promovido por un consorcio franco-hispano que ya ha invertido B/ 3 millones en diversos estudios, así como su divulgación y otras formas de mercadeo durante los últimos tres años.
Ejecutivos de este grupo empresarial europeo participaron hace poco en un encuentro realizado en la propia comunidad de Veracruz.
Aportes.
Una de las razones por la que el proyecto ha recibido el aval de los moradores, ha sido el listado de aportes que la empresa promotora le daría a estos por el orden de los B/ 20 millones.
Por su parte, el ministro de Vivienda, Gabriel Diez, dijo que el proyecto no ha sido evaluado en la institución a su cargo, "ya que no se ha demostrado que tienen el permiso de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP) para poder utilizar el fondo del mar para un relleno".
Este medio se comunicó con el Departamento de Concesiones de la AMP y la Dirección de Evaluación y Ordenamiento Ambiental de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), que brinda seguimiento a los estudios de impacto ambiental, y señalaron que no han recibido solicitudes de la empresa Panamarina Pacific para el análisis del proyecto.
Se trata de un relleno de 400 hectáreas, en el que se incluyen pilotes en el fondo del mar para torres de condominios.
Según los abogados del consorcio, la única forma de que sea aprobado un proyecto de estas características es con un contrato-ley.
En tanto, Carlos Llamas, presidente ejecutivo de la empresa, señaló que está a la espera que el Gobierno les otorgue el visto bueno para ejecutarlo.
La empresa ha intentado solicitar el trámite de la obra por ventanilla a varios ministerios, pero como no existe ley al respecto, no se puede proceder por el momento.