Nación

Panameñas obligadas por la mafia internacional a prostituirse


Si usted es una mujer entre 14 y 21 años tenga cuidado con los avisos clasificados en donde se anuncian sesiones de "casting" para modelaje o se le ofrece trabajo bien remunerado en Europa y el Medio Oriente, porque puede terminar alquilada por B/.30 mil a un jeque árabe o en un burdel disfrazado de restaurante en España o Japón.
En los últimos dos años unidades de la Policía Técnica Judicial (PTJ) han desmantelado tres redes dedicadas a la trata de blancas que, mediante engaños, citan a mujeres jóvenes para trabajar como modelos, pero en realidad son llevadas al extranjero y prostituidas a la fuerza.
Mientras que autoridades colombianas solicitaron el pasado mes investigar la existencia de una cuarta organización que opera desde la provincia de Colón y en donde se recluta a las jóvenes para luego llevarlas hacia Japón.
La fiscal octava de circuito, Argentina Barrera, quien investigó uno de los casos, reveló que una de las redes era manejada por un ciudadano de origen ruso que utilizaba a otras mujeres para reclutar a jovencitas que luego eran llevadas a Israel, en donde eran encerradas en un hotel y alquiladas por sumas entre los B/.10 mil y B/.30 mil por espacio de varios meses.
Barrera planteó que el modus operandi de esta organización era variado, ya que en ocasiones publicaba clasificados solicitando jóvenes de entre 14 y 21 años para trabajar como modelos, y en otras, el reclutamiento se efectuaba de persona a persona en discotecas realizado por otras mujeres que ya estaban dentro de la organización.
De acuerdo con Barrera, en el caso manejado por ella se detectó el traslado de 12 jóvenes a Israel, a quienes la organización les compraba el pasaje, les sacaba el pasaporte, la visa y les daba un adelanto de B/.500.
La organización ofrecía además a las jóvenes un sueldo y se encargaba de toda la logística para su transporte, pero una vez llegaban a su destino toda la documentación se les confiscaba y eran mantenidas dentro de la habitación de un hotel de donde se les prohibía salir sin compañía.
Aquí algunas mujeres eran obligadas a atender a un promedio de cinco hombres por día y otras eran alquiladas por varios meses por magnates, que hacían pedidos especiales hasta por B/.30 mil. En estos casos una vez la mujer era devuelta no se le daba dinero y era obligada a tener nuevos compañeros.
Según la funcionaria de instrucción, se logró establecer que esta red era manejada por la "mafia rusa", que con conexiones en Israel, operaba en Panamá desde antes de 1998. El número de jóvenes sacadas del país con este sistema aún no ha sido determinado.
En el caso particular de Marta, quien tiene 23 años de edad y que estuvo en un grupo de 12 mujeres que viajaron a Israel, el contacto lo hizo la conocida de una amiga suya, quien le aseguró que se necesitaba un grupo de jóvenes para realizar sesiones de fotografía en el extranjero. Marta nunca supuso que se trataba de una red de prostitución.
Relató que fueron enviadas a Israel en grupos de dos en compañía de un hombre con acento ruso que las vigilaba en todo momento, no las dejaba salir e incluso las amenazó con golpearlas si intentaban escapar del hotel.
Dijo que en su caso fue obligada a recibir un promedio de tres hombres diarios y que los clientes pagaban entre B/.1,000 y B/.1,200 en cada ocasión, pero que a ella sólo se le entregaron B/.50 por cada cliente.
Planteó que la red estaba integrada por rusos, israelíes y panameños y que los contactos cobraban B/.1,000 por cada chica enviada al extranjero y que muchas de ellas no presentaban las denuncias por temor a represalias.
"Logramos escapar cuando junto a otra compañera fuimos llevadas fuera del hotel por un hombre que pagó una fuerte suma por nosotras y logramos convencerlo que nos dejara cerca del Consulado de Panamá en Tel Aviv, allí llegamos a pie y luego de conversar con la cónsul, denunciamos la organización ante la policía", sostuvo.
"Eso originó un gran escándalo allá, en donde hubo arrestos, pero los jefes de la organización lograron escapar porque utilizaban pasaportes y documentos de identidad falsos, según nos informaron las autoridades pocos días después", planteó.
La otra investigación desarrollada por las autoridades estableció la existencia de una segunda red de trata de blancas que llevó a jóvenes panameñas, contactadas también mediante anuncios clasificados, hacia Honduras.
En este caso se encuentra bajo investigación una funcionaria de la Policía Nacional de apellido Powell, a quien un juzgado dio una fianza de B/.50 mil, debido a que fue la responsable de contactar a una menor de edad que fue llevada a Guatemala y obligada a prostituirse.
Según las investigaciones, en este caso la familia de la menor fue convencida para dejar que su hija participara en una actividad de modelaje en ese país, pero una vez en Guatemala la llevaron a un sitio turístico en donde fue alquilada a un hombre adinerado.
Dentro de esta investigación se mencionó la presunta relación de un alto oficial de la Policía Nacional con la organización, pero cuando las pesquisas llegaron a ese punto fue abandonada y sólo se limitó a las personas encargadas del reclutamiento.
En este caso se determinó que el sistema utilizado era similar al anterior, ya que se les quitaba su pasaporte, visa y documentos de identidad y las chicas eran alquiladas por varios días en sitios frecuentados por hombres de negocios. La mayoría eran llevadas a paseos en yates lujosos y alojadas en hoteles de renombre.
A principios de año se detectó una red presuntamente manejada por una mujer de apellido Landau, que reclutaba mujeres en las provincias de Chiriquí y Veraguas con el argumento de llevarlas a trabajar a España, pero en realidad eran colocadas como prostitutas en lugares con fachada de restaurantes.
La organización fue descubierta cuando en Asturias, España, las autoridades allanaron un local comercial, luego que una ciudadana panameña fue atendida en una clínica particular tras un desmayo y aprovechó la ocasión para denunciar la explotación a la que era sometida.
En este caso el contacto logró convencer a la víctima y a su esposo que la dejara viajar a España para trabajar, ya que le aseguraron un buen salario. Una vez en territorio español la hicieron pasar por estudiante y luego la llevaron a un restaurante-hotel en donde trabajaría. Luego la obligaron a usar ropas provocativas semitransparentes y finalmente a tener sexo con los clientes.
Según sus declaraciones hechas ante las autoridades, ella era obligada a atender de cuatro a cinco clientes diarios, pero debido a la presión sufrió un desmayo y fue llevada a una clínica de donde escapó y solicitó ayuda a la policía española.
Detalló que durante el día se les mantenía encerradas en una habitación, mientras otra mujer cocinaba y les llevaba los alimentos a la habitación y no se les permitía ver a nadie ni hacer llamadas telefónicas. A pesar de esto, ellas sabían que existían otras chicas en esa situación.
En tanto, el pasado mes la Fiscalía General de Colombia alertó a las autoridades de la provincia de Colón sobre la existencia de la célula de una red de trata de blancas, tras la detención en ese país de cuatro personas presuntamente implicadas en ese ilícito.
De acuerdo con las autoridades colombianas, la red tendría contactos en Colón, en donde las jóvenes eran ubicadas y engañadas con ofertas para ser modelos en Tokio, Japón, pero eran obligadas a prostituirse.
En Colombia se logró el arresto de James Díaz Hincapié y su exesposa Luz Ayde Garay Victoria, quienes eran los supuestos encargados de contactar a las muchachas, a quienes les ofrecían jugosos contratos para modelar en Japón.
Según las autoridades colombianas, se han detectado cerca de 30 casos de mujeres engañadas y utilizadas por la citada organización.


fecha edicion
old id
42218
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América