La suerte de los panameños detenidos en Estados Unidos como indocumentados sigue en las mismas condiciones. Hasta el momento hay 10 con brazaletes y ninguno ha sido repatriado.
La Cancillería de la República informó que los 52 nacionales detenidos el mes pasado en una redada migratoria en Laurel, estado de Mississippi, podrían ser deportados a finales de este mes.
La información que manejan es que todavía se siguen realizando las audiencias para los juicios de deportación y a la fecha no se ha dado ninguna deportación hacia Panamá.
Samuel Lewis Navarro, ministro de Relaciones Exteriores, dijo que el Estado no asumiría los costos de regreso de los panameños.
De los 52 detenidos, unos 10 panameños, en su mayoría mujeres, están en libertad, con un dispositivo de vigilancia electrónica esperando sus respectivas audiencias de deportación.
Lewis Navarro reveló que a varios panameños "les han dado un plazo porque algunos tienen propiedades. Son fechas perentorias que han dado Estados Unidos".
Agregó que muchos de los panameños detenidos en Laurel, Misisipi, "parecieran ser víctimas de un engaño".
El pasado 8 de septiembre una delegación del Ministerio de Relaciones Exteriores viajó a Estados Unidos donde cumplió un proceso de entrevistas con los panameños recluidos en el Centro de Detención del Departamento de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos, como parte de una asistencia humanitaria y legal enviada por instrucción del Presidente Martín Torrijos.
La misión estuvo integrada por la directora de Asuntos Jurídicos de la Cancillería, Nadia Espinoza; la directora de Consular, Carmen Him; el cónsul en New Orleans, Erich Rodríguez; el director de Información, James Aparicio; el abogado de la Dirección Jurídica, Juan José Durán; y el funcionario consular, Roberto Boyd.
Cabe señalar que los panameños fueron arrestados con otras 500 personas el pasado 26 de agosto, en la planta de transformadores Howard Industries, en la que es considerada la mayor redada realizada en una compañía en la historia de Estados Unidos.