Después de siete días de lluvia constante en el sector de tierras altas, las producciones de papa se han retrasado para la cosecha y las hortalizas comienzan a subir de precio.
Antonio Acosta, productor de Cerro Punta, explicó que aunque esta vez no se presentan tantas pérdidas como en las fuertes lluvias de mayo, algunos productos pueden ser más escasos, como la papa, lechuga y el apio.
No descarta que estos atrasos incrementen los precios para el consumidor, porque el rendimiento no es igual en comparación con las condiciones climatológicas normales.
El problema es que las plantaciones de hortalizas se saturaron de agua y no permite su desarrollo normal, situación que provoca merma en la producción.