Estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad de Panamá y del Instituto Comercial Panamá, protestaron al mediodía de ayer en las instalaciones de la Empresa de Transmisión Eléctrica (ETESA), y luego cerraron por casi una hora, la avenida Justo Arosemena, frente a la oficina de cobro de la empresa EDEMET-EDECHI, en contra del aumento de la energía eléctrica.
Los manifestantes cerraron ayer en forma simultánea la Justo Arosemena, avenida de Los Mártires, la Transístmica y calle 50, provocando un descomunal tranque en la capital.
"Nuestro objetivo es dar a conocer nuestro rechazo al pretendido aumento de la tarifa del servicio de energía eléctrica, a partir del próximo 1 de enero, incremento que el pueblo panameño no puede soportar porque la economía está muy mala, los salarios bajos y la canasta básica cara", declaró el dirigente del grupo estudiantil universitario Pensamiento y Acción Transformadora (PAT), Javier Víquez.
Solicitó al gobierno que detenga ese aumento, señalando que es totalmente falso que sea únicamente un problema entre las empresas y el Ente Regulador.
Durante el cierre de la Justo Arosemena, los estudiantes universitarios y del Comercial Panamá impedían el paso de los vehículos particulares y oficiales, a excepción de los autobuses y ambulancias que pasaron por el sector.
Según Víquez, el movimiento estudiantil universitario participará en la marcha que se verificará el próximo jueves 2 de diciembre desde la Plaza Porras hasta el Palacio de las Garzas que organizan los sindicatos obreros contra el alza de la energía eléctrica, la carne y el pretendido aumento del transporte.
"Exhortamos a toda la población a que vaya a esa marcha contra todas las alzas y el acuerdo nefasto y traidor que está llevando a cabo el gobierno nacional para mantener la presencia militar norteamericana en el país", manifestó Víquez.
Por otra parte, el arzobispo de Panamá, José Dimas Cedeño, rechazó ayer cualquier aumento en la tarifa de la energía eléctrica, transporte y productos de la canasta básica familiar, porque van en contra del bienestar social del país.
"No queremos que haya aumentos ni nada que oprima al pueblo panameño, sino que promovamos los beneficios sociales y económicos", argumentó.
Monseñor afirmó que la Iglesia Católica está siempre con el pueblo para que se le haga justicia y pueda surgir, tal como dispone la ley de Dios.
Puntualizó que los aumentos de la tarifa eléctrica y otros servicios en nada contribuyen al bienestar que el país necesita para poder vivir en armonía y que por el contrario crean un clima de desasosiego.
"Tenemos que sentirnos agradecidos con Dios y la Patria, y procurar el respeto, entonces tendremos un Panamá con paz y fraternidad donde la población esté unida en el amor", señaló.