El hecho se dio en la madrugada de ayer dentro de la residencia de la pareja, cuando fueron sorprendidos por dos sujetos, quienes les preguntaban por un paquete de droga.
En la residencia, donde viven con sus seis hijos solo quedaron los rastros de la sangre que brotaron de sus heridas.
Quiñones fue sorprendido por los sujetos cuando dormía en el piso sobre unos cojines, mientras que su esposa fue apuñalada en la cabeza al tratar de defenderlo.
Una de sus hijas, quien tiene 11 años fue atada y golpeada, porque gritaba al ver como sus padres eran atacados.
La Policía Nacional informó que la Dirección de Información e Investigación Policial (DIIP), hace un año allanó la vivienda donde se dieron los hechos, tras denuncias de la comunidad de que en ese inmueble habían movimientos de droga.
Vecinos manifestaron que viven allí desde hace cuatro años y que no tienen problemas con nadie. "Ella tiene un puesto donde vende duros y helados, y él como no tiene documentos no tiene trabajo", dijeron.
Los esposos afectados fueron trasladados al Hospital Santo Tomás donde permanecen en condición estable.
Testigos dijeron que vieron salir de la residencia a dos sujetos.
Los hombres portaban armas blancas y pistolas.
Una de las hijas de las víctimas aún se encuentra en estado de "shock".