Más de 800 camiones están apostados a lo largo de la vía Interamericana entre Panamá y Costa Rica, porque continúa el paro de los transportistas de carga internacional, quienes no han conciliado sus diferencias con el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA).
Juan Carlos Segura, dirigente del transporte centroamericano, explicó que ayer no hubo ningún acercamiento para negociar. Ellos siguen firmes en su posición de no permitir el incremento de cinco dólares por la fumigación de los camiones que entran a Panamá.
Control.
Cada vehículo que entra por la frontera de Paso Canoas tiene que ser fumigado por aspersión para controlar cualquier enfermedad al momento de su estadía o paso por un país centroamericano.
Se trata de controles fitosanitarios aplicados en las fronteras de cada país y que en Panamá es ejecutado por OIRSA a través de un convenio con Cuarentena Agropecuaria del Ministerio de Desarrollo Agropecuario, donde se decide el producto y la medida que se tiene que aplicar a cada aspersión.
Los transportistas y propietarios de la carga están preocupados porque hay mercancía perecedera como pan, los corozos de la palma aceitera, un camión cargado con mango y camiones con oxígeno para los hospitales de Panamá.
Segura sostiene que no hay paso para nadie porque primero es la salud, pues la intención de fumigar dentro de las cabinas de los vehículos puede poner en riesgo la salud de los transportistas.
Siempre se ha fumigado en el exterior de los contenedores, pero nunca dentro, por las consecuencias que puede generar para los conductores.