El presidente Martín Torrijos acusó a sus antecesores de manejar dineros públicos con una "gran suspicacia" y "todo tipo de secretos".
En una aparente alusión a los exgobernantes Mireya Moscoso y Ernesto Pérez Balladares, dijo que hubo un periodo en donde "nadie le daba cuentas al pueblo".
"Había una cosa que se llamaba partidas secretas, que todavía siguen siendo secretas, no las que he usado yo, porque las mías las publico cada tres meses, pero de ahí para atrás nadie sabe realmente cómo se utilizaron las partidas que pertenecen a los panameños", sostuvo.
Indicó que de pronto se sabía que un helicóptero se hundía o que la plata se guardaba en una refrigeradora. "Eso es lo que supimos, imagínense de lo que uno no se ha enterado", insistió.
Agregó que "ya la época esa de los sabiondos pasó" y acusó a los exmandatarios de lamentarse y prometer que harán ahora lo que nunca hicieron en el pasado.
Sobre las críticas de falta de transparencia de Torrijos, Maribel Jaén, directora ejecutiva de Justicia y Paz, considera que la cultura política en Panamá es cada vez más crítica y no se cumple con los principios de transparencia.
"La rendición de cuentas es fundamental para el país, sobre todo por los altos niveles de corrupción", sostuvo. Dijo que los políticos tienen que cambiar su mentalidad, basada en promesas electorales que no solucionan los problemas.