El diputado oficialista Pedro Miguel González desafió nuevamente a Estados Unidos, al contratar en la Asamblea a Roberto Garrido, otro de los acusados del asesinato del militar norteamericano Zak Hernández.
Garrido aparece en la planilla de la Asamblea como asistente de González, con un salario mensual de B/1,500.00 desde el 8 de enero de 2008, cuando el diputado oficialista presidía ese hemiciclo legislativo.
De acuerdo con informes de la justicia norteamericana, Garrido había participado de la guerrilla colombiana y conspiró junto a González para emboscar a Hernández y a otros dos militares, en víspera de la visita del entonces mandatario de ese país, George Bush padre a Panamá en 1992.
Luego de 17 años, González aún es considerado "prófugo" de la justicia estadounidense, aunque fue absuelto del delito de homicidio junto a Garrido y Amado Sánchez, por un jurado de conciencia en nuestro país.
Conflicto.A González también se le atribuye la negativa de EE.UU de firmar el Tratado de Promoción Comercial (TPC) con Panamá, durante su presidencia en la Asamblea, debido a que estos advirtieron que si las autoridades panameñas no quitaban el "obstáculo" para concretar el acuerdo, el Congreso de ese país no lo ratificaría.
Clandestinidad.González permaneció en clandestinidad hasta el 25 de enero de 1995, cuando se entregó ante el mandatario Ernesto Pérez Balladares.
Este hecho fue recordado por el diputado el día de su toma de posesión en la Asamblea, tras señalar que EE.UU. le hizo una “acusación injusta”.