LOS PANAMEÑOS desconocen el valor de lo que tienen, sólo hay que echar una mirada a los recursos naturales para saberlo.
Las arenas de sus playas son "una fortuna" y aún no se toma conciencia de ello, aseguró Aramis Aversa, especialista en biología marina de la Universidad de Panamá.
Tal como dio a conocer al Panamá América, lo que debe primar es la protección de la fauna y la flora marina; sin embargo, no sucede así.
Se requiere un estudio profundo del ciclo de la arena y del perfil de las playas con especialistas en dinámicas de costas y geólogos submarinos.
La medida, sostiene Aversa, permitiría un ordenamiento en la extracción, determinando posibles áreas de explotación para proteger la vida de nuestros mares.
Y es que, a juicio de Aversa la extracción desmedida de arena está acabando con nuestros recursos. "En la entrega de concesiones siempre ha estado por delante el poder político y económico frente a los impactos negativos contra el ambiente".
El fiscal Giovanni Olmos parece estar de acuerdo con el biólogo. La autoridad le llama a este asunto "criminalidad oculta".
Así explica el alto índice de contaminación que generan personas y empresas y que asegura, crece diariamente.
Ante tal panorama, Olmos estima que no es suficiente prevenir daños ambientales, también deben ser penalizados. "Es un asunto de derechos humanos", puntualizó.
De acuerdo con estudios realizados por el Grupo de Expertos en Aspectos Científicos de Protección del Medioambiente Marino por sus siglas en inglés (GESAMP), la contaminación marina por actividades mineras en los fondos marinos puede darse como resultado de las actividades de explotación y exploración.
Investigaciones adelantadas en la Facultad de Recursos Naturales de la Universidad Católica de Valparaíso (Chile) indican que el raspado del fondo marino, que incluye el uso de dragas de tipo variado para remover el material no consolidado de los fondos desde un barco o una plataforma flotante produce como efectos ambientales inmediatos la alteración de la geomorfología del fondo hasta la alteración de la composición química del agua.
Adicionalmente se ha establecido que si el dragado es virtualmente continuo, el área afectada se incrementa notablemente. El dragado puede tener un efecto serio si el material daña o destruye áreas de reclutamiento y crecimiento de peces jóvenes de importancia comercial.
Panamá no cuenta aún con un estudio propiamente dicho que resuelva las interrogantes de los efectos provocados por la extracción indiscriminada de arena submarina en playas, como tampoco de la de ríos u otros minerales como piedras de cantera, caliza, arcilla, tosca, cascajo, entre otros.
Hace 8 años el Ministerio de Comercio hizo un proyecto para efectuar estudios en el litoral pacífico panameño con expertos cubanos, quienes medirían los impactos del recurso mineral submarino y de los mares.
El Ministerio de Economía aprobó el proyecto, pero por trámites burocráticos no se ejecutó el estudio.
La extracción de arena es prohibida en Panamá por la Resolución Ejecutiva de 3 de enero de 1996; sin embargo, es permitida la extracción de arena submarina.
Actualmente el MICI estudia modificar el Código Minero y que se establezca una fiscalización a los representantes de corregimiento y alcaldes, por las anomalías encontradas en el otorgamiento de permisos para extraer arena con supuestos fines sociales.
Peligra flora y fauna marina por extracción
En Panamá no existe un estudio que determine la afectación que produce la extracción de arena submarina.