El ambiente, las infraestructuras e incluso las personas, en San Miguelito y la ciudad capital, están siendo contaminados con la lluvia ácida, producto de la emanación de gases como el dióxido de sulfato (SO2).
Ileana Taylor, de la Dirección de Calidad Ambiental de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), explicó que cada año se registran daños en las construcciones, monumentos históricos, tierras de cultivo, forestales y en las personas por este fenómeno.
Taylor sostuvo que aunque en Panamá estas lluvias no se registran en todas partes, sí cae en lugares como el área bancaria, la vía España y San Miguelito, donde hay gran afluencia de gases contaminantes.
Por su parte, Alfonso Pino Grael, coordinador del Laboratorio de Física de la Universidad de Panamá (UP), indicó que en evaluaciones han detectado que la circulación de gases contaminantes en las partes antes mencionadas es alta.
De acuerdo a los especialistas, de cada cuatro lluvias que caen, por lo menos una es ácida.
Peligro por la lluvia ácida
El fenómeno destruye muchas de las sustancias vitales del suelo, a tal punto que puede volverlo poco productivo.