EN PANAMÁ hay cierres de calles a cada momento; sin embargo, pocos hablan de los efectos negativos.
Para el ex presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, August Simmons, con estas acciones se afectan todos los niveles de la economía.
Se conoció que como costo mínimo cada uno de estos cierres representa B/.100 mil.
Pero, el empresario aclaró que es muy difícil medir las pérdidas en dinero, porque hay que determinar factores como el tiempo y el lugar de la acción.
Lo que si dejó claro es que con los cierres de calles se afectan el transporte público, selectivo, mientras que las obras, las entregas de productos, mercancías y alimentos se atrasan.
Algunas empresas deben pagar sobretiempo a sus empleados.
"Un pequeño tranque hace la diferencia", expuso el ex presidente de la Cámara de Comercio.
No obstante, el fue más allá. Simmons pidió al Gobierno que garantice el derecho de libre circulación, pues si no cumple, no está haciendo su trabajo.
A su juicio, debe haber responsabilidad, porque al permitir los cierres de calles sin motivos, la acción será imitada.
Cabe señalar que en la ciudad capital circulan unos 300 mil autos particulares, 26 mil taxis y mil 800 autobuses, para un total de 327 mil vehículos en total.
Al finalizar el 2006, se registró un promedio de ventas de automóviles de 28 mil vehículos nuevos, sin contar los de segunda. Esto hace sencillamente que un bloqueo de una vía haga de las calles una tortura.
Además de eso, debido a la forma alargada de la ciudad, existen en Panamá y San Miguelito 73 puntos críticos estructurales de la red vial, los cuales son puntos fijos de confluencia, difícilmente evitables en horas picos.
El Gobierno estima que adecuar las principales vías de la capital para implementar un sistema de transporte masivo costaría unos B/.117 millones, repartidos en B/.52.4 millones para la vía Transístmica y B/.65 millones para las avenidas Ricardo J. Alfaro y Domingo Díaz.
Gaspar DaCosta, de Salud Mental del Ministerio de Salud, recordó que la capital tiene un ritmo demasiado acelerado en comparación con el resto del país, por lo que la calidad de vida de los capitalinos empeoró considerablemente.
Esmeralda Tejedor: "La gente compra números bajitos, a veces no se puede complacer a todos, la Lotería es la primera que nos están casando los números".
Pequeño, pero grande en efectos
El pasado viernes hubo cierre de calles en El Dorado y en la Universidad de Panam.