Estos animales originarios de la India llegaron a nuestro país con el descubrimiento de América por los españoles.
Son gallos finos, es decir asiles, que tienen características apropiadas para realizar arduos combates.
Panamá América visitó un centro dedicado a realizar estas peleas, ubicado en Juan Díaz. Durante las noches de pelea, una multitud rodea la amplia pista de la gallera, en espera de que inicie la batalla.
Luis Adames, juez de vallas, tiene la tarea de presentar a los oponentes.
Los gallos son traídos por sus dueños en maletines transparentes para ser llevados al coliseo. Al ser "picados" comienza el combate.
"Yo voy al rojo", "yo voy al blanco", grita el público iniciando las apuestas.
Las mayores van de B/.100.00 en adelante y son llevadas por escrito a Adames para tener un control de éstas.
En el "ring" la valentía de estos animales se aprecia, el combate debe durar 15 minutos, pero el tiempo también depende de la rapidez con que uno de los dos mate o debilite a su oponente, pues algunos de los desafíos terminan en segundos.
Las picadas y los espuelazos hacen heridas graves, y sangran bastante hasta que salpican la alfombra que cubre la pista.
Al final, el blanco resulta vencedor. Aunque no mató al rojo, este último resultó mal herido.
Los que ganaron empiezan a recoger sus premios y enseguida inicia otro combate, pues en la noche se realizan más de 40 peleas.
Los aficionados continúan llegando, los que traen sus gallos para el desafío entran gratis y los que no, tienen que pagar B/.5.00. No sólo los hombres se dedican a esto, también hay mujeres.
¿Qué preparación debe tener un animal de estos para llevarlo a un desafío?
Angelino Barría tiene 18 años de preparar gallos, explica que desde pequeños se les tiene que alimentar bien con maíz, huevos, jugo de naranjas, de toronjas, hígado, vitaminas para que cuando tengan doce meses estén preparados para ir a las galleras.
La preparación también incluye cortarles las plumas, pues Barría indica que el clima de nuestro país es muy caliente y el plumaje los ahoga. También es necesario porque éstos producen muchos ácaros.
No todos son finos, pues para que sea un buen gladiador, el animal debe tener una excelente contextura con un peso de dos a tres libras. Él cobra de acuerdo al porcentaje de peleas que gane el gallo.
Señala que un gallo preparado puede costar alrededor de B/.60.00.
Señala que su pasión por los gallos lo heredó de su papá, entre los dos cuidan los más de 15 futuros gladiadores que tienen amarrados en el patio de su vivienda ubicada en Tocumen.
Las espuelas utilizadas son de carey y la cajeta cuesta entre B/.50.00 y B/.60.00.
Antes un gallo podía realizar más de 12 peleas, pero ahora sólo hacen alrededor de 5, debido al estilo de espuelas que se usa.
Para fortalecerlos les suministran testosterona y esteroides.