Nación

¡Perdón, somos humanos!

Asisten a capacitaciones en el INADEH para cambiar sus costumbres y trabajar en el Metro Bus.


Un grupo de conductores de autobuses está decidido a cambiar la imagen negativa que durante años ha tenido la sociedad panameña, por sus desmanes en las calles.

“Pedimos perdón, nosotros somos humanos”. Veinticinco conductores que participan en los cursos que realiza el Instituto Nacional de Formación y Capacitación para el Desarrollo Humano (INADEH), para formar a los chóferes del Metro Bus, hablaron a nombre de su gremio.

“Sabemos que hemos cometido errores y por años nos han satanizado, ahora llegó la hora de reivindicarnos y decirle a la sociedad que somos gente de bien”.

 

Desde el pasado mes de abril, el INADEH se ha convertido en la escuela en la que hasta el momento 150 conductores de diferentes rutas se han capacitado.

El certificado que estos conductores obtendrán les permitirá además obtener la indemnización de 5 mil balboas que pagará el Gobierno.

Un difícil trabajo.
“No todos somos malos , detrás de cada uno hay un ser humano igual que cualquiera, con preocupaciones, tristezas y alegrías”, dijo Manuel Atencio, quien lleva dos semanas de asistir al INADEH.

 

Su colega, Osiris Añino señaló que conducir un bus no es fácil, pues no importa si amanece lloviendo o si tu hijo está enfermo; hay que ir a trabajar.

Añino lleva 13 años conduciendo y aún no sabe con certeza si será escogido para operar el Metro Bus, pero entiende que con la capacitación será “un hombre diferente”.

Para que Añino saque la cuenta del día debe levantarse a las 3:00 a.m., pues la competencia es fuerte y hay que sacar para el combustible, la comida del día y pagar el flete en la piquera.

 

“Cuando se es chofer de un diablo rojo solo sabes a qué horas sales de la casa, pero no cuándo regresas” manifestó.

Para la familia no hay domingo libre ni días feriados para compartir, pues todos los días hay que trabajar, señaló.

Una bala en su cuerpo.
Ricardo Alonso Blake lleva dos semanas de estar manejando el bus de la ruta Corredor - Pedregal, pese a que aún mantiene alojada una bala en su costado, la cual recibió el pasado 13 de junio y que lo obligó a estar hospitalizado por mas de 15 días en el hospital Santo Tomás.

 

Blake, quien aún muestra serias dificultades para hablar, expresó que “no es cualquier persona que resiste estar desde temprano tirando timón”.

“Aunque quisiera seguir en la casa esperando recuperarme, debo levantarme todos los días a trabajar, pues soy el único sustento de mi hogar”.

“Los conductores de bus somos como robot”, expresó Simón Molina, pues hay que estar bien temprano en la piquera a ver qué turno tienes para salir y ver cómo se saca para el mantenimiento, pagar el seguro y lo que queda es para la casa.

Reconocimiento.
En tanto, el dirigente de la Piquera de Pedregal , Dionel Broce explicó que pedir perdón merece ser admirado, pues reconocen ante la sociedad el mal manejo que han tenido por años.

Mientras que David Ramírez, presidente del Movimiento 23 de Octubre, señaló que esperan que con las capacitaciones los conductores, no solo muestren un cambio de actitud, sino conocimientos profundos de manejo, seguridad y primeros auxilios.


fecha edicion
old id
596930
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América