La Basílica Menor San Miguel Arcángel de Atalaya se quedó chica para la gran cantidad de peregrinos que acudieron a agradecer al milagroso Jesús Nazareno por todos los favores concedidos.
Las autoridades eclesiásticas revelaron que se vivió una verdadera experiencia de fe, ya que cada día que pasa es mayor la devoción hacia el hijo de Dios que no desampara a las personas que depositan su esperanza en él.
Más de 300 mil creyentes escucharon atentos la predicación de monseñor José Luis Lacunza, presidente de la Conferencia Episcopal Panameña y obispo de la diócesis de la provincia de Chiriquí, a quien el monseñor ?"scar Mario Brown, obispo de Veraguas, le concedió la oportunidad de oficiar la solemne misa.
Durante la romería, eran evidentes las muestras de fe hacia Jesús Nazareno, puesto que mucha gente al llegar al sitio rompían en llanto de la emoción y se arrodillaban para agradecerle.
Testimonios.
María E. Rodríguez, residente en el distrito de Santa Fe, expresó que no cabe duda de que los milagros existen.
Manifestó que sus tres pequeños hijos hace varios años se enfermaron y las esperanzas de vida eran muy pocas.
Alegó que los menores padecían fuertes dolores de cabeza y fiebre causados por una infección en el organismo que era difícil de controlar.
Explicó que sus condiciones económicas no le permitían llevarlos a un hospital y en medio de tanta desesperación le pidió al Cristo de Atalaya que la ayudara y así fue.
"Como por arte de magia mis hijos se curaron y jamás volvieron a padecer de fiebres y dolores de cabeza", expresó.
"Todos los años acudo a la romería del Cristo, como una manera de darle gracias por haberme ayudado cuando más lo necesitaba", aseguró.
En tanto, Eleuterio Rojas, residente en la apartada comunidad de La Mata de Río Hato, en la provincia de Coclé, dijo que el "Naza" es muy milagroso y poderoso.
Destacó que le pidió la oportunidad de conseguir trabajo para sostener a su familia y en efecto lo tiene desde hace años.
Aclaró que no tiene quejas de la vida, porque hasta ahora le ha ido muy bien, gracias a la ayuda de Jesús Nazareno.
"Comencé mi peregrinaje antes de la fiesta del dios Momo, debido a que le quería agradecer al hijo de Dios por darme salud, por concederme un buen trabajo y porque siempre está conmigo en las buenas y en las malas", afirmó Rojas.
Por su parte, Rodolfo Muñoz, residente en la provincia de Los Santos, enfatizó que él es uno de los milagros del "Naza", porque ningún médico pudo curarlo de los fuertes dolores que padecía en casi todo el cuerpo.
Mencionó que su padre le pidió al Cristo de Atalaya que lo sanara y a los pocos días desaparecieron todos los malestares.
"Para agradecer al Cristo caminó desde la provincia de Los Santos hasta la Basílica Menor, ya que me regaló la salud", manifestó llorando.
Al igual que estas personas muchas otras son testigos de los milagros.
Atención.
La Policía Nacional redobló la seguridad en la basílica para evitar que los peregrinos fueran asaltados por los amigos de lo ajeno.
Las unidades custodiaron toda la romería, con el fin de evitar incidentes lamentables.
De igual forma, la Cruz Roja laboró arduamente brindando atención médica a los enfermos.
Algunas de las personas atendidas presentaban severo grado de deshidratación e insolación por las caminatas realizadas.
Problemas.
Celestino González, alcalde del distrito, informó que quisieron brindar la mejor atención a los visitantes; sin embargo, no fue posible.
Dijo que a pesar de la rehabilitación de varios pozos, en Atalaya no había agua potable.
"La mayoría de los visitantes debieron comprar agua embotellada, por la escasez que había", declaró preocupado.
Según González, no le quedó otra opción que cerrar los baños de uso comunitario para evitar el contagio de enfermedades, todo por la falta de agua en el lugar.