El presidente Ernesto Pérez Balladares anunció ayer la posibilidad de iniciar las gestiones para eliminarle las partidas "discrecionales" a la presidenta electa Mireya Moscoso antes del 1 de septiembre.
Aseguró que "existe una alimentación del morbo popular, suponiendo que esas partidas de alguna forma van al bolsillo mío, de los ministros o de algún asesor", en referencia a publicaciones que afirman que este dinero se ha usado para pagar tarjetas de crédito, comprar anteojos y pagar planillas de periodistas.
Las partidas discrecionales "sirven para dar respuesta a la infinidad de peticiones que tiene un presidente de la República, pero si el próximo gobierno no las quiere tener, puedo hacer la gestión para eliminárselas a doña Mireya con mucho gusto".
Por otro lado, el mandatario cuestionó a los "voceros" de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), por asegurar que en Panamá no hay libertad de prensa y denunciar la grave situación que enfrenta la prensa panameña.
Según Pérez Balladares, la SIP considera que "los ciudadanos no tienen derecho a recurrir a los tribunales de justicia, cuando sienten que han sido calumniados, injuriados o difamados" y "creen que la libertad de expresión sólo existe si cada cual puede hacer uso de los medios, sin el menor respeto por la dignidad y la integridad de sus semejantes".
"Pues yo no comparto ese criterio", respondió el gobernante, durante el discurso que pronunció en la toma de posesión de la Asociación de Corresponsales Extranjeros.
Aunque consideró que los delitos de calumnia e injuria no deben ser sancionados por el Código Penal, dijo que "algún grado de responsabilidad civil puede caberle a quien actúe en plan depredador de las personas y las familias".
Sostuvo que durante su mandato se ha permitido la publicación de todas las ideas, "desde las caballerosas y elegantes, hasta las que son ejemplo de chabacanería y falta de seriedad profesional".
Se mostró extrañado de que el pronunciamiento de la SIP coincida con la decisión del "rgano Ejecutivo de presentar un proyecto para derogar una de las leyes "mordaza". "Ni siquiera la justicia de esta decisión ha tenido efecto en el pronunciamiento de la SIP", apuntó.