El secretario general de la Asociación de Maestros Independientes (AMIA), Luis López, declaró que el presidente Ernesto Pérez Balladares "sangra por la herida" porque los educadores lo castigaron con un no a la reelección presidencial en el referéndum del 30 de agosto pasado.
López salió al paso a las afirmaciones del mandatario de que es "imposible" restablecer las jubilaciones especiales a los educadores y de que las protestas que realiza este grupo están "muy matizadas" de política.
"La negativa de Pérez Balladares a devolvernos nuestras conquistas responde a una actitud revanchista porque la gran mayoría de los educadores votamos no a sus aspiraciones personales de reelegirse", dijo López.
Se trata de una actitud personalista del presidente, añadió López, debido a que lo que nosotros estamos solicitando es viable y lo único que el Estado tendría que hacer es aportar un capital semilla, que es lo que ahora mismo tiene todo trancado.
"Si Pérez Balladares hubiera analizado la situación y hubiese cambiado de actitud frente a lo planteado por los educadores el tema de las jubilaciones especiales ya se habría resuelto", manifestó.
Recordó que los educadores solos no pueden afrontar los gastos que implica jubilarse unos años antes, pero expresó que "estamos dispuestos a aportar un poco más de lo que aportábamos, siempre y cuando el Estado sea solidario con nosotros".
"El presidente se mantiene en la posición de no aportar un solo centavo, y yo considero que es una posición revanchista de parte de él porque no perdona que los educadores hayamos votado no al referendo", sostuvo.
Dijo que Pérez Balladares al no atender a los educadores luego de la marcha del viernes 23, le faltó el respeto a toda la clase educativa.
El jefe del Ejecutivo expresó que la marcha que realizaron los gremios docentes la semana pasada no registró la representatividad, toda vez que a la misma sólo asistieron menos de 1,500 personas, cuando únicamente en Panamá y San Miguelito hay cerca de 13 mil educadores.