Nación

Perredistas se inclinan por sesiones extraordinarias


Los legisladores de la bancada del opositor Partido Revolucionario Democrático (PRD) están dispuestos a discutir en sesiones extraordinarias los acuerdos que surjan producto del Diálogo Nacional por la Caja de Seguro Social (CSS) y el Diálogo por la Educación Nacional, afirmó el legislador Carlos Smith.
Indicó que están conscientes de que los resultados de estos diálogos deben ser remitidos a la Asamblea Legislativa y discutidos lo más pronto posible, razón por la cual es muy probable que tengan que ser analizados en sesiones extraordinarias.
Sin embargo, destacó que esta es una decisión que le corresponde a la presidenta de la República, Mireya Moscoso, quien por Constitución Nacional tiene la potestad de determinar si se convocan las sesiones extraordinarias, los temas a tratar y el tiempo que durarían las mismas.
El legislador Smith, quien es el coordinador de la bancada legislativa del PRD, indicó que los legisladores tanto de gobierno como de oposición están conscientes de que el tema de la CSS y la educación requieren atención urgente y por eso la necesidad de que se convoquen las sesiones extraordinarias.
Según lo dispone la Constitución Nacional, el actual período de sesiones ordinarias de la Asamblea Legislativa está por concluir el próximo 30 de junio, fecha en que se inicia un receso que se extiende hasta un día antes de que se inicie el próximo período de sesiones ordinarias que empieza el 1 de septiembre.
El Organo Ejecutivo está facultado constitucionalmente para convocar a sesiones extraordinarias durante el período de receso para discutir los temas que considere que por su urgencia deben ser aprobados antes de que se inicie el nuevo período ordinario.
De ser convocados a sesiones extraordinarias durante el período de receso, los legisladores recuperarían su inmunidad parlamentaria que según el procurador general de la Nación, José Antonio Sossa, se constituirían en un obstáculo para que se pueda avanzar en las investigaciones que adelanta el Ministerio Público por las denuncias de corrupción hechas después de la aprobación del proyecto de ley del contrato del Centro Multimodal, Industrial y de Servicios (CEMIS).
Ramón Cruz Mójica, Tomás Palacios, Alonso Saurín Castillo, Osvaldo Jiménez, Heliodoro Portugal, Hildebrando Manzo, Daniel Heart, José Gutiérrez, Javier Guerra, Manuel Díaz, Juan D. Araúz, Jorge Icaza, Generoso Beytía, Basilio Rivera, Fuentes Castillo, Cesáreo Tejada, Julio Samudio, Encarnación González, Belisario Gantez, Dorita Moreno, Cecilio Serracín, Carlos Milord, Víctor Saldaña, Floyd Britton, Everett Kimbles, Julio Silvera, Onofre Quintero, Heriberto Manzo, Andrés Fistonich, Luis Manuel McKlean, Teodoro Palacios, Félix González, Héctor Gallego, Alcibíades Bethancourt, Eber Quintanar, Justavino Fuentes, Baudino Sánchez, Jaime Frederick, Jorge Falconett, Marlene Mendizábal, Ubaldo Sánchez, Luis Monterrosa, Juan Leskas, Rogelio Llorente, Raúl Cisneros, Rita Wald, Berando Castillo, Roy McFarland y Edwin Amaya.
Encarnación Gaitán, José Tuñón, Genaro Sarmiento, Ariosto González, Hipólito Quintero, Natividad González, Teodoro Palacios, Julio Villarreal, Rubén Miró, Walter Sardiñas, Eduardo White, Elías González, Fredy González, Jorge Medrano, Nicolás Cubas, Aníbal Cedeño, Hipólito Cubas, Cecilio Hazelwood, Waldemar Osorio, Demóstenes Rodríguez, Jorge Camacho, Arturo Rivera, Rodolfo Aguilar, Diomedes González, Jorge Rojas, Yito Barrantes, Hugo Spadafora, Serafín Mitrotti, Camilo Pérez, Eduardo Carrera, Efraín Guzmán, Armando Morán, Alcibiades Vásquez, Daniel Simone, Diego Villarreal, Nicolás Van Kleff, César Cajar, Alexis Guerra, Félix Gómez, Luis González, Juan Arza, Jorge Bonilla, Francisco Concepción, Moisés Giroldi, Diodider Julio, Nicasio Drake, Feliciano Muñoz, Eric Murillo, Ismael Ortega, Edgardo Sandoval, Juan Tejada y Raymond Dragseth.
Los días, después de 31 años de zozobra, transcurrían igual para Dominga Bethancourt, de 96 años, hasta que el teléfono sonó, hace unos días, y una voz femenina dijo: "buenas tardes, deseo hablar con Alcibiades".
Y es que "Chivale", de 33 años, como le decían al hijo de Dominga, desapareció hace tres décadas, en 1971 y a la fecha es poco lo que se sabe, sólo que "sus ideales sociales lo mataron", expresó su sobrina Maritza Maestre y vocera del Comité de Desaparecidos de Panamá Héctor Gallego (COPADEPA - HG).
Aquel timbrazo, el segundo en pocas semanas, hizo revivir en la familia un indescriptible sentimiento de nostalgia y en algunos, de ira, al no encontrar respuestas, "ni saber qué pasó, qué le hicieron a Chivale"...
"Yiyo" (Domingo), el hermano de "Chivale", que lo vio por última vez aquella tarde del 16 de febrero de 1971, cuando lo retuvieron en el cuartel del G-2, atendió.
"Sólo me dijeron que querían hablar con Alcibiades Bethancourt porque se había ganado una beca para estudiar Inglés. Yo les dije no, él no está y me cerraron", recuerda "Yiyo.
La noche del 15 de febrero, a eso de las 11:00, la pasividad de la penumbra propia de la hora, en la residencia de los Bethancourt en Calle 15 de Santa Ana, fue interrumpida por la desesperación de los agentes del G-2 por encontrar a "Chivale". Allanaron la casa, comandados por el militar Melvin Walker y buscaron "hasta debajo del piso". El momento permanece vivo en la memoria de "Minga", como conocen a esta madre de ocho hijos, de los que le sobreviven cuatro.
Sin vacilar se ofreció a contarnos la historia con lujo de detalles y para ello prefirió estar de pie. "Yo les dije que por qué lo buscaban y no me respondieron", nos narró "Minga", una mujer de baja estatura a quien sus casi 100 años sólo han logrado pintar de blanco su cabellera y restado agudeza a su audición.
Afuera, en un auto, un sujeto esperaba al quinteto que había iniciado la búsqueda afanosa. Antes de irse confundieron a Alcibiades con dos de sus hermanos, Luis Enrique y "Yiyo" y de no ser por la insistencia de la esposa del primero, las aclaraciones de la madre de ambos y la negativa del hombre que esperaba en el vehículo para identificar el objetivo, "se los hubieran llevado".
El teniente Mascuñana, quien pertenecía para entonces al G-2, apareció después, a eso de las 2:00 de la madrugada. "Minga" se sintió confiada porque él "era como mi hijo. Se había criado con Luis, Chivale y los demás"... "yo le daba comida y su papá me decía Minga no lo ayudes, este hijo mío es malo". Esa mañana, Mascuñana se llevó a "Yiyo" en un helicóptero a Punta Chame, donde nació y se crió Alcibiades, porque para entonces ya estaba al tanto de que él estaba allá pescando.
Llegaron al pueblo . Yiyo iba amenazado por un arma como garantía de que "Chivale" se entregaría y así fue. Poco después ambos estaban de regreso en Panamá en el cuartel del G- 2. "En el viaje mi hermano no me dijo nada, venía callado", recuerda "Yiyo", y replica: "aunque yo no creía que "Chachi" ( Mascuñana), podría hacernos esto".
Inició el vía crucis de la búsqueda. Solicitudes desde los más influyentes personajes de la política criolla hasta al propio "hombre fuerte" de Panamá resultaron infructuosas. "Nunca más lo vimos".
Mientras Minga se llevaba la mano a la cabeza, su voz tenue tomó fuerza al preguntar: "Ay, Dios mío, ¿por qué Chachi nos hizo esto?, ¿por qué?". Y aunque las llamadas parecen ser la acción de algún "descorazonado", aún las dudas y la desesperación están allí, mientras la familia espera ansiosa los resultados de las pruebas de ADN.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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