El sabueso "Eagle" culminó ayer su labor de búsqueda de restos humanos en el país, al marcar el lugar exacto donde supuestamente se enterraron a Candelario Torres, quien fuera asesinado por los militares en 1968, específicamente en la comunidad de Breñón, distrito de Renacimiento, provincia de Chiriquí.
El canino también detectó un pozo brocal sellado en el corregimiento de Volcán, como una fosa común, terminando su recorrido en un terreno privado ubicado en el sector de Cuesta de Piedra, donde marcó otro lugar como sitio de entierro.
Alberto Almanza, presidente de la Comisión de la Verdad, calificó como exitosa la gira a la provincia, pues en el aeropuerto Enrique Málek se marcaron dos sitios de exhumaciones, mientras que en los manglares se halló un fragmento óseo que los antropólogos aseguran que pertenecen a un humano, mientras que en otros sectores se detectaron cinco puntos más.
Señaló que existen muchos informantes en la provincia, pero debido al paso del tiempo los datos suministrados son muy imprecisos.
El lugar donde presuntamente están los restos de Torres se encuentra cerca de un cuartel de la Policía Fronteriza, donde se encontraba ubicado un batallón de las Fuerzas de Defensas.