Nación

Pese a rechazo de zapatistas inaugurarán Plan Puebla Panamá


Ciudad de México--Aunque la columna de zapatistas que dejó su refugio en Tuxtla Gutiérrez hace tres semanas para llegar hoy al centro de la capital mexicana cambio sus armas por flores, el lenguaje del "Subcomandante Marcos", a veces poético, a veces agresivo, continúa predicando una agenda cargada de ideología y causas populistas.
Radical en las vísperas de su entrada en Ciudad de México, la caravana zapatista hacia el Congreso de Ciudad de México atravesó la ruta insurgente de Zapata advirtiendo su principal protagonista, el subcomandante Marcos, contra nuevas luchas armadas si no avanza el diálogo, arremetiendo contra el Gobierno de Vicente Fox, y sumando la activa adhesión de grupos indígenas y fuerzas sociales extraparlamentarias.
Una de las causas que empuña el líder del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) es su oposición al Plan Puebla-Panamá (PPP), el proyecto de integración nacional e ístmico que el presidente Vicente Fox inaugurará mañana en presencia de los cancilleres centroamericanos y los gobernadores de los estados involucrados. El acto se realizará en el palacio presidencial de Los Pinos, cerca de los Bosques de Chapultepec y a unos tres kilómetros del Zócalo donde se estableció la caravana de los zapatistas.
Cada vez que Marcos se refiere a este programa impulsado por Fox, cita a importantes analistas, como Carlos Fazio, quien sostiene que el PPP oculta intereses de corporaciones transnacionales, en un afán por tratar de controlar importantes procesos sociales, como la migración a Estados Unidos, y aprovechar los recursos de la biodiversidad disponible y las ventajas geográficas de la zona.
"El proyecto Transístmico -declara Marcos- es trasladar las funciones del Canal de Panamá a la República Mexicana, pero cortando efectivamente el país en dos o en tres partes. Hay que preguntarse por qué los proyectos secesionistas de los últimos meses han venido precisamente de Yucatán y de Tabasco. Y no son zapatistas los que lo están proponiendo. Es separarnos del resto de la nación. Ese es el proyecto".
Agrega que el Plan Puebla-Panamá es una expresión del proyecto que está llevando a la fragmentación de la nación. "Si alguien quiere que este país se fragmente es este proceso de globalización y van a hacer todo lo posible por conseguirlo". Sostiene que a los grandes intereses mundiales les encantaría que los zapatistas pidieran separarse de México, porque prefieren tratar con repúblicas bananeras, a las que controlan mejor.
Otros críticos alegan que el Plan Puebla-Panamá es un instrumento contrainsurgente, pero en opinión del subcomandante Marcos es más que eso: "el problema no sólo somos nosotros; se trata de la destrucción de una nación. Nosotros habíamos hablado de tres Méxicos, y los empresarios habían hablado de tres Méxicos: el norte trabaja, el sur duerme y el centro se come lo que produce el norte, algo así decían. Nosotros decíamos: el norte está siendo absorbido, el centro está en disputa y el sur está olvidado."
No hay duda de que la llegada de Marcos y sus adeptos al Zócalo atraerá un numeroso público, aunque posiblemente no "tantos o más que los que vinieron a oír al Papa," como vaticinó un entusiasta locutor de la cadena CNN.
Sin embargo, no toda la trayectoria de la caravana zapatista salió a pedir de boca. Dividida la familia del general revolucionario Emiliano Zapata (1879- 1919) sobre el subcomandante Marcos y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), uno de sus nietos los recibió como a los principales administradores de un circo ambulante.
"Marcos es un monigote que no ha hecho nada por los pobres en siete años", declaró al enviado del periódico capitalino La Jornada Emiliano Zapata, de 58 años, cuyo legendario abuelo encabezó las tropas sureñas de la revolución agraria de 1910 contra la dictadura de Porfirio Díaz.
Molesto por este inesperado rechazo, Marcos respondió "Vengo a rendir honores, no a usurpar su legado"


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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