Un jurado de conciencia compuesto por cinco hombres y tres mujeres tendrá la responsabilidad de determinar el grado de responsabilidad de Pablo Rosales Girón, Alfonso Chen Gutiérrez, Luis Hernán Santamaría y Néstor Urriola Palacios en la muerte de los agentes de seguridad municipales Arturo Rodríguez y Euribiades Hernández, perpetrada en febrero de 2001.
En la audiencia, en representación del Ministerio Público actúa el fiscal Tercero Superior, Rolando Rodríguez, quien solicitó la aplicación de la pena máxima para los implicados, quienes a su juicio actuaron de manera premeditada.
Los agentes de seguridad municipales Arturo Rodríguez y Euribiades Hernández transportaban la suma de B/.23,000 correspondiente al pago de placas, cuando fueron interceptados por un auto de donde bajaron dos sujetos que abrieron fuego.
Durante el incidente resultó con heridas leves Alfonso Chen, quien también viajaba en el vehículo municipal y se presume fue quien suministró información sobre el recorrido que realizarían para recoger el dinero.
Las investigaciones apuntan a la existencia de una organización que planificó el asalto, que incluía la eliminación de los agentes de seguridad, pues los asaltantes abrieron fuego contra los policías municipales sin mediar palabras.
A los investigados se les sometió a una rueda de detenidos, en donde fueron identificados como partícipes de crimen de los agentes municipales. También se realizaron una serie de pruebas que los ubicaron en la escena del crimen.
El alcalde del distrito de Panamá, Juan Carlos Navarro, ofreció una recompensa de B/.10,000 para quien diera información sobre el paradero de los autores materiales del asesinato de los policías municipales.