El abogado Dagoberto Franco exigió al contralor general de la República, Alvin Weeden, que haga público el informe de auditoría realizada a la Alcaldía de Arraiján, por el presunto delito de lesión al patrimonio.
La Contraloría abrió un expediente instruido para conocer la supuesta falta, específicamente por la extracción y venta de materiales rocosos (tosca), a la empresa Ingenieros Civiles y Asociados (ICA) para beneficiar a otros particulares.
Franco solicitó al contralor Weeden que emita un pronunciamiento por la supuesta vinculación del Alcalde de Arraiján, Jaime Barroso, en la violación del artículo 34 de la ley 55 de 1973, por aparentemente autorizar a los políticos Rogelio Paredes, Vicente Magallón y Olmedo Guillen, a extraer tosca sin tener una concesión.
Franco en un escrito fechado el 20 de marzo y enviado al contralor, especifica que ha hecho la solicitud en dos ocasiones y desconoce por que la Contraloría se ha negado a brindar la información sobre las investigaciones que se instruyen contra las autoridades arraijaneñas.
El denunciante agregó que la ilegalidad recae aún más, en que tampoco le pagaron al Municipio de Arraiján los derechos por la extracción de los materiales rocosos que se encontraban en una propiedad del arquitecto Rogelio Paredes. Añade en la nota que la Dirección de Recursos Minerales del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI), no tiene registro de una solicitud para la extracción.
Según el abogado, todas estas irregularidades fueron hechas con la anuencia del alcalde Barroso, lo que evidencia la ilegalidad cometida y como resultado se ocasionó una lesión patrimonial de unos B/ 10 mil.
Mientras que Francisco "Panchito" Reyes, también legislador por el arnulfismo, ha recurrido a la comida para tratar de ganar simpatías entre los electores del populoso circuito 8-7 que reúne a los corregimientos más pobres de la ciudad capital, Santa Ana, Calidonia, Curundú y El Chorrillo. El legislador, que se hizo popular contando chistes en un programa de televisión, asegura que en su mandato ha regalado por lo menos tres mil bolsas de comida.
Reyes dice que cada una de las bolsas que tiene un costo aproximado de B/.8.50 comprende un total de once rubros, entre los cuales destaca: lentejas, arvejas, sardinas, porotos, azúcar, arroz, harina, macarrones, atún, pasta de tomates y sal.
Las bolsas se distribuyen a razón de cien por cada viernes, los beneficiados previamente son sometidos a un análisis socioeconómico y en algunos casos se les entrega un boleto múltiple que sirve para que retiren las bolsas en más de una ocasión.
Además de las bolsas, los viernes "Panchito" Reyes ha entregado en las puertas de la Asamblea Legislativa, estufas, colchones, lentes y otros enseres para las familias de este circuito. Según Reyes, los fondos para el financiamiento de estas bolsas de comida y los enseres, son en parte aportados por sus propios recursos y donaciones de la Fundación Benéfica Millenium 8-7, una Organización No Gubernamental (ONG) creada por él mismo.
Aseguró que originalmente esta ONG era financiada con sus partidas circuitales, pero desde que éstas fueron eliminadas, se dedica a algunas actividades para captar fondos, como el negocio de bienes raíces.
Con el inicio de la época escolar, Reyes con el apoyo del precandidato presidencial, Marco Ameglio también recurrió la distribución de mochilas escolares que contienen uniformes, útiles, zapatillas, zapatos y otros enseres que requieren los estudiantes.
Otra novedosa modalidad, relacionada con la comida, la ha introducido José Luis Fábrega, quien ha ideado el "Guachomóvil". Explicó que, desde el pasado mes de enero empezó la iniciativa de distribuir una plato de sopa con arroz que se entrega personalmente en las comunidades más necesitadas del circuito 8-9.
Fábrega dijo que el "Guachomóvil" se hace cada quince días. El proceso se inicia desde el viernes en la mañana con la compra de los vegetales y el sábado adquieren la gallina, rabito de puerco y la carne. En la madrugada del domingo empiezan con la preparación de los alimentos, labor que concluyen a las once de la mañana. Una vez concluida la preparación, se montan las pailas con el arroz y la sopa en el "Guachomóvil" que se traslada a un lugar previamente elegido y en horas del medio día empieza la "repartidera".
Cada domingo se reparten entre 2,500 y 3,000 comidas con sopa y arroz, lo cual se logra con una inversión aproximada de B/.500 que incluye la compra de los alimentos, las vasijas, cubiertos y gastos de movilización.
Fábrega indicó que se reparte una sopa con arroz para comer en el lugar. Si alguien quiere más guacho puede repetir, tantas veces como pueda, "si alcanza", pero no se llenan vasijas o platos para llevar.
La mayoría de las personas agradecen el gesto, pero no ha faltado quien diga que no está de acuerdo con la actividad, porque dicen que no son "muertos de hambre" que dependen de un plato de comida para vivir. Al iniciar el año escolar también se ha popularizado la repartición de mochilas escolares con uniformes y útiles escolares.
Manuel De La Hoz, legislador del Partido Revolucionario Democrático (PRD), distribuyó la semana pasada más de 5,000 mochilas con útiles y uniformes escolares entre estudiantes de escasos recursos del circuito 8-9.
Explicó que al igual que el resto de sus colegas no recibe partidas circuitales y por eso ha tenido que recurrir a recursos personales, así como el apoyo de comerciantes del área y la búsqueda de recursos otro tipo. Además mantiene un programa de subsidios a padres de su circuito como apoyo para el pago de la matrícula y otros gastos relacionados con el inicio del ano escolar.
El legislador Marcos González, también del Partido Arnulfista, es otro de los que mantiene un programa de distribución de cinco mil mochilas escolares en el circuito 8-6, distrito de San Miguelito.
Afirmó que al igual que sus colegas no recibe partidas circuitales y ha tenido que recurrir a recursos propios, así como el apoyo de amigos del sector transporte y empresarios del área para financiar este tipo de actividades.
Cada cual hace sus esfuerzos y trata de implementar las ideas que se le ocurran para tratar de captar la atención del electorado, hay que esperar hasta mayo de 2004 el día de las elecciones, cuando los electores emitan su voto para determinar si la repartición de comida y útiles escolares tuvo su resultado. Pero lo cierto es que para buscar votos los políticos panameños se las ingenian hasta el borde de las triquiñuelas.
Piden resultados de auditoría realizada en Alcaldía de Arraiján
Las supuestas irregularidades denunciadas por el abogado Dagoberto Franco ocasionaron una lesión patrimonial de unos B/ 10 mil.