El legislador, Marcos González, presidente de la Comisión de Transporte de la Asamblea Nacional, señaló que ante los altos intereses que pagan los transportistas a las financieras, se está estudiando la posibilidad de lograr que entidades bancarias apoyen esta actividad.
Es hora de revisar los intereses que cobran las financieras, acotó González, quien reveló que ya se han tenido conversaciones con representantes del Banco Nacional y la Caja de Ahorros para, para que estas entidades bancarias ingresen al mercado de financiamiento del transporte con préstamos a intereses más blandos.
En la actualidad, explicó, el parlamentario González, el costo real de la unidad, más los intereses de las financieras, totalizan una suma muy alta para la actividad del transporte público, por lo tanto se deben buscar otras alternativas.
Frente a esta situación, precisó que es la hora de "buscar otros mercados" para que los transportistas, de allí que se hayan iniciado contactos con las autoridades de la banca para regular la entrada a la actividad transportista.
En otro aspecto, González reconoció que hay unidades del transporte, selectivo y colectivo, que no presentan las condiciones necesarias y conductores que tampoco presentan una vestimenta adecuada para un conductor e hizo un llamado a la Autoridad del Tránsito para que imponga los correctivos.
Frente al desorden que aún se observa en el sector transportista en la ciudad de Panamá y otros puntos del país, González, aseguró que cuando se otorguen las concesiones contempladas en la ley 34, que establece un cronograma para implementar la regulación de todas las rutas, señaló.
Afirmó que al entrar en vigencia las concesiones se podrá llevar un mejor control en el sector transportista, "ya que cuando un transportista cometa un delito" podrá perder la concesión de la ruta o de la línea.
Finalmente reiteró que la próxima semana estará presentando al pleno de la Asamblea Nacional, un proyecto de ley que prohibe la introducción de "Vehículos usados al país" y que contribuirá a desaparecer los buses de segunda que son importados desde diferentes partes de los Estados Unidos para uso del transporte colectivo.