EN Panamá algunos partidos políticos han perdido el apego a la ideología, y a juicio de los protagonistas, esto es provocado por la "falta de ética, credibilidad y formación política", debido a "la búsqueda del poder solamente y el peso de los intereses económicos antes de la vocación de servir al pueblo".
Para otros políticos, "volver a retomar las ideologías partidarias es cuestión de voluntad, pero primero hay que buscar un mecanismo idóneo para ir fortaleciendo, no sólo a los partidos, sino a las instituciones del país".
Según el diputado del partido MOLIRENA, Wigberto Quintero, la pérdida de la ideología debe ser analizada desde el punto de vista de los cambios que se dan a nivel internacional en la política.
A su juicio, la democracia como sistema político no ha tenido la respuesta que la población ha querido. Los votantes esperan que los problemas comunitarios sean resueltos por las personas que fueron elegidas, pero después se frustran porque los partidos no canalizan las demandas de la comunidad. Estas cosas son las que provocan que los panameños cambien de "tolda", afirmó.
Sostuvo que se ha "perdido la ética en la política", es decir, que tanto el elector como los candidatos "se mienten mutuamente".
Sugiere que el Tribunal Electoral exija a los colectivos políticos escuelas para educar sobre democracia, además de que los subsidios que entrega el Tribunal Electoral sean dirigidos a la creación de escuelas permanentes dentro de los partidos que traten el tema de la democracia.
Mientras que para el secretario general del Partido Panameñista, Manuel Lobo, definitivamente que en Panamá los partidos políticos de gobierno y oposición, "han perdido mucho la identidad ideológica", porque "la mayoría se dedica a la búsqueda del poder".
Es difícil hablar en Panamá de un partido de centro derecha o izquierda, corte socialista, liberal, social cristiano, en fin, porque no definen claramente una ideología, explicó Lobo.
Reconoció que el Partido Panameñista "ha estado conversando, a lo interno, en la recuperación y búsqueda de una doctrina nacionalista, popular de amplia base social, debido a que el partido no ha tenido un norte en cuanto a ideología política y se ha dedicado más bien a hacer politiquería y actividades de tipos electoreras".
Para el presidente del Partido Solidaridad, José Raúl Mulino, los políticos que pertenecen a una nueva generación, tienen que hacer un gran esfuerzo para transformar la manera tradicional y negativa de hacer política.
El presidente de Cambio Democrático (CD), Ricardo Martinelli, opinó que la pérdida de ideología en los partidos obedece a que "algunos olvidan los intereses del pueblo y les importa más con los intereses económicos".
Otro que cuestiona la posición de los partidos es el ex ministro de Trabajo y ex miembro del Consejo Ejecutivo Nacional del PRD, Mitchel Doens. Asegura que su partido se denomina social demócrata, pero en realidad no ha quedado ni siquiera en el liberalismo, sino en una posición de extrema derecha por las alianzas que ha hecho con los otrora enemigos del partido.
Poca credibilidad y falta de ética en los partidos políticos
Tomará tiempo para fortalecer no sólo a los colectivos, sino a las instituciones del país.