Funcionarios panameños afirmaron que no es viable la intención de autoridades del Condado de Miami-Dade, en Estados Unidos, de comprar arena en Panamá para compensar los problemas que enfrentan sus playas.
Ligia Castro, directora de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), afirmó ayer que es difícil que Panamá acceda a este tipo de petición, ya que el mercado local está confrontando inconvenientes con el abastecimiento de arena debido al "boom" inmobiliario.
Medios informativos estadounidenses reportaron que Miami está pidiendo ayuda al Congreso, para que le asigne fondos en el próximo presupuesto federal para comprar arena del extranjero con el fin de rellenar Miami Beach, a un costo inicial de B/. 120 millones.
La medida obedece a la pérdida de la arena fina y blanca en esta playa debido a la erosión incesante del viento y el agua.
Más de 5 millones de visitantes al año le inyectan B/ 8 mil millones a la economía local, según la Oficina de Visitantes del Gran Miami.
Panamá en la mira.
México, Panamá, las Islas Turcas y Caicos, República Dominicana, las Bahamas y otras partes del Caribe podrían ser fuentes, señaló Brian Flynn, quien encabeza el proyecto de restauración de playas del Condado de Miami-Dade.
Rechazo.
Gabriela Etchelecu, directora ejecutiva de la Fundación Mar Viva, no vio con buenos ojos la medida partiendo de que en Panamá existen playas con la misma crisis producto de la extracción de arena.
"No nos podemos dar el lujo de vender nuestra arena porque con los proyectos de construcción que hay, ya estamos en problemas", destacó Etchelecu.