Nación

Polémica por legalización de la marihuana en EU


Poco dispuesto a perder pie en su vigorosa campaña contra la drogadicción y el narcotráfico, el general retirado Barry McCaffrey rechaza cualquier intento de legalizar la marihuana.
"Las drogas destruyen vidas," declaró el director de la oficina antidrogas de la Casa Blanca ante el subcomité de Justicia Criminal, Política Antidrogas y Recursos Humanos de la Cámara de Representantes.
Pero a diferencia del presidente del Comité, John L. Mica, Republicano de Florida, McCaffrey no le da la espalda al diálogo con los que favorecen la legalización, como el banquero George Soros que financió las exitosas propuestas estatales en California, Arizona y el Distrito de Columbia para legalizar el uso de marihuana para propósitos medicinales.
Los que abogan por reformas legislativas como reducir las duras penas actuales a los primeros infractores niegan las afirmaciones de que lo que realmente buscan es la legalización de todas las drogas, alegato que esgrimieron la mayoría de los congresistas así como el propio McCaffrey.
Mica, que junto con su colega Bob Barr de Georgia encabezan el grupo de congresistas que miran con alarma el cierre de Howard como centro antidrogas, convocó la audiencia la pasada semana supuestamente con el propósito de analizar "los pros y contras de la legalización".
Pero tanto, por las declaraciones de Mica y Barr, así como a través de los testigos que fueron escuchados y los que no fueron invitados, la audiencia se convirtió en un foro de críticas contra los que promueven el uso médico de la marihuana y la distribución de jeringuillas estériles a drogadictos para evitar la expansión del SIDA.
"Acaso debiéramos realizar una audiencia para escuchar los pros y contras de la violación sexual?" preguntó indignado otro conservador Republicano, Mark Souder de Indiana.
En una crónica publicada en la edición dominical The New York Times, Christopher S. Wren, un especialista del problema de la droga comenta: "La audiencia dejó claro la renuencia del Congreso de replantear la lucha contra los estupefacientes, en la que el gobierno federal invierte casi 18,000 millones de dólares al año. Y también es un presagio del tipo de diálogo que marcara la campaña electoral del próxima año".
Ethan A. Nadelmann, director del Centro Lindesmith de Nueva York, patrocinado por Soros, que lucha por cambiar la política antidrogas, acusó al comité de montar "un esfuerzo para desacreditar las tantas propuestas moderadas para reformar la legislación antidrogas actual con una brocha gorda pintándonos como sí estuviéramos a favor de una radical legalización".
Mientras Mica sostenía que "un debate abierto y honesto sólo sirve la causa de la verdad", Barr fue más abierto en su hostilidad contra los reformistas al preguntar si las leyes contra el contrabando y portación de armas no podrían aplicarse contra los que hablan a favor de la legalización.
McCaffrey rechazó la idea de plano, declarando que sería "detrimente al derecho de la libertad de expresión".
A su vez, Ira Glasser, que habló en nombre del American Civil Liberties Union, declaró: "Creo que hay un esfuerzo aquí por atacar e intimidar a las personas que están en desacuerdo con ellos


fecha edicion
old id
63973
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América