Tres horas de reunión bastaron para que en el país surgiera un nuevo frente opositor a las acciones gubernamentales, conformado por políticos, abogados y miembros de la sociedad civil.
Durante su primer encuentro, la agrupación, denominada “Arco de Defensa de la Democracia”, recomendó al mandatario Ricardo Martinelli que designe a personas probas, honestas y de reconocida reputación en la Corte Suprema de Justicia y en la junta directiva del Canal de Panamá.
“También se le está pidiendo al presidente que reformule las estrategias de seguridad en el país y revitalice el actuar de la Contraloría General de la República cuya labor de fiscalización deja mucho que decir”, advirtió Ebrahim Asvat, integrante del nuevo frente.
Entre tanto, la exprocuradora general de la Nación, Ana Matilde Gómez, explicó que el movimiento surge de la inestabilidad democrática y la inexistente separación de los poderes del Estado.
Junto a Gómez y Asvat, constituyen el grupo Mercedes Araúz de Grimaldo, expresidenta del Colegio de Abogados; Jaime Abad, exdirector de la Policía Técnica Judicial; Aurelio Barría, exdirigente de la Cruzada Civilista; y Mariano Mena, dirigente sindical.
También estuvieron los precandidatos presidenciales Samuel Lewis Navarro, Laurentino Cortizo y Milton Henríquez, así como la artista nacional Paulette Thomas y Diana de Santis.
“No podemos permitir que la democracia se pierda y tenemos que analizar lo que está pasando”, puntualizó el presidente del Partido Popular, Henríquez.
Los precandidatos presidenciales por el Partido Revolucionario Democrático (PRD), Lewis Navarro y Cortizo, coincidieron con Barría al indicar que en Panamá la democracia se encuentra en peligro debido a la concentración de poderes por parte del Ejecutivo.
La agrupación aspira a que la segunda vuelta sea tema constitucional.