En un término de seis meses, los miembros de la Policía, que apoyan en la labor de vigilancia de los reclusos, serán retirados de los centros penitenciarios del país por orden del ministro de Seguridad, José Raúl Mulino.
A pesar de que el Sistema Penitenciario cuenta solo con cerca de 400 custodios para atender a más de 12 mil presos, Mulino tomó la decisión, y adelantó que ya se lo notificó a su par de Gobierno, Roxana Méndez.
Según Mulino, solucionada o no la falta de custodios en las cárceles, en un plazo de seis meses los policías no cumplirán más esta función.
Las declaraciones de Mulino se dieron luego que el viceministro de Gobierno, Luis Miguel Hincapié, responsabilizó a la Policía de impedir el acceso de los bomberos para que sofocaran el incendio dentro del Centro de Menores en Tocumen.
A juicio de Mulino, la seguridad dentro de los penales es “responsabilidad” del Ministerio de Gobierno y no del de Seguridad y los efectivos policiales solamente vigilarán las periferias de los centros.
Calificó de "irresponsable" a Hincapié cuando está en marcha una investigación por parte del Ministerio Público.
Panamá América intentó conocer la versión de la ministra Méndez, pero se nos comunicó a través de su Departamento de Relaciones Públicas que no se emitirían comentarios.
La Asamblea Nacional designó ayer una comisión para investigar lo sucedido en el Centro de Menores en Tocumen.
La comisión está integrada por los diputados: Dana Castañeda, Hernán Delgado, Jorge Rubén Rosas, Iván Arrocha, Crispiano Adames y Juan Carlos Arosemena.