La defensora del Pueblo, Patria Portugal, visitará en su momento al exdictador Manuel Antonio Noriega, en su celda en el Centro Penitenciario El Renacer, para verificar si se le respetan sus derechos humanos como reo.
Y es que la Ley 7 del 5 de febrero de 1997, y el artículo 129 de la Constitución Política así se lo permiten.

Explicó que desde antes que Noriega llegara a Panamá se le garantizaron sus derechos, pues horas antes que arribara, un equipo de la Defensoría del Pueblo fue a El Renacer y verificó la celda donde sería recluido, y se comprobó que la misma cumplía con los requisitos para un hombre de su edad, y que no tenía lujos.
Su otra faceta.
Además de defensora del Pueblo, Patria es hija de Heliodoro Portugal, dirigente asesinado en 1970, supuestamente por órdenes de Noriega.

En una entrevista reciente que le realizó Panamá América, aseguró que le gustaría reunirse con Noriega, pero como la hija de Heliodoro Portugal.
“Quiero pedirle que hable, que diga las cosas como pasaron, que limpie un poco su nombre, que alivie el dolor de los familiares de los desaparecidos, que diga dónde están y si él no sabe, que diga los nombres de quiénes lo saben. Yo quiero hablar con él como hija de una víctima de la dictadura y pedirle que confiese todos los crímenes”.
Aunque aún no perdona a Noriega, manifestó que está dispuesta a hacerlo cuando él se arrepienta, de lo contrario lo deja en manos de Dios.
“Él debe pedir un perdón de corazón, pero si él declara todos los crímenes de la dictadura, no es necesario que diga perdón, pues yo lo perdonaría con que él hable y diga todo lo que sucedió en este país”.
Pero si él no llega a pedir perdón ni a hablar sobre esos crímenes, Patria dijo que “Dios es quien debe perdonarlo, porque en algún momento él tiene que rendirle cuentas”.
Portugal logró en enero del 2008 llevar el caso de su padre a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y ocho meses después se condenó al Estado panameño por la desaparición y muerte del dirigente, ordenando el pago de 190 mil dólares de indemnización.