Existe la posibilidad de que el procurador general de la Nación, José Antonio Sossa, presente una propuesta para que el Consejo Nacional de Periodismo se convierta en la instancia que ventile inicialmente los casos de calumnia e injuria y los relacionados con los problemas de ética en la labor del periodismo.
El Panamá América conoció que probablemente el próximo 3 de diciembre se celebre una reunión para examinar con responsabilidad el tratamiento de los problemas surgidos ante las demandas y condenas a que han sido sometidos los periodistas por calumnia e injuria en los tribunales panameños. El objetivo es demostrar que el Ministerio Público es una esfera que fortalece el estado de derecho y respeta la libertad de expresión, y darle a los periodistas la oportunidad de que juzguen el problema en primera instancia, en cuanto a su dimensión ética y profesional.
Luego el Ministerio Público determinará si hay méritos para iniciar una investigación, pues también hay que atender las necesidades de la ciudadanía de una justicia equitativa.
Se conoció que en el probable encuentro entre los sectores se deje claro que los periodistas necesitan desarrollar su labor sin ningún tipo de amenazas ni sin presión, pero también los asociados requieren del respeto de su honra y de su reputación.
Trascendió que de ningún modo se trata de despenalizar la calumnia y la injuria. Entre el año 1995 al 2002, fueron procesados aproximadamente 80 periodistas por el delito de calumnia e injuria, mientras que al menos 10 fueron condenados por los tribunales de justicia.
Recientemente la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) convocó a jueces y periodistas a una reunión en la ciudad de Panamá, en la que se concluyó que falta un acercamiento efectivo entre comunicadores y los juristas.
La empresa privada debe en cuota obrero-patronal 38 millones de dólares, de esa cuota, unos 12.9 millones de dólares corresponden a cuentas de mucha antigüedad o cuentas malas, que quizás alcancen los 10 millones de dólares y difícilmente puedan ser cobradas.
Por otra parte, unos 25 millones de dólares están en arreglo de pago. De manera que aunque paguen todos será difícil cubrir la drástica caída. El Panamá América consultó al economista David Saeid, de Platinum Consulting quien consideró que para rescatar a la CSS la única salida razonable es realizar una reforma estructural al sistema, de lo contrario, el déficit estará por encima de los 50 millones de dólares y absorberá una buena parte del déficit de la nación.
Adicional se estima que el deterioro de las finanzas de la Caja también pondrá en peligro la calificación de crédito del país. Por esta razón, afirma Saeid, hay necesidad de analizar una reforma estructural una vez que termine el período electoral, cuando la Asamblea Legislativa este menos politizada.