Tal como se lo habían anunciado a las autoridades y pese a que fueron desalojados a la fuerza, el pasado miércoles, los precaristas de la barriada El Toro de Arraiján volvieron a levantar sus casas, de madera, pencas, cartones y zinc.
Todo lo que había sido destruido por las autoridades locales, casi estaba en pie, una vez más.
Un día después de los hechos, estos moradores aseguraron que son gente de escasos recursos y que vivían alquilados o con familiares, en la misma barriada.
Era la primera vez que se daba esto en el sector, ya que fue el pasado fin de semana cuando decidieron invadir los terrenos.
Las tierras son propiedad del Ministerio de Economía y Finanzas y calificadas como peligrosas, porque fueron parte de un Polígono de Tiro, creado por el ejército de Estados Unidos, cuando tenían bases militares en nuestro país.
"Anoche dormimos aquí, debajo del aguacero y si el gobierno nos da otro lugar para vivir estoy dispuesta a irme de aquí", afirmó.
En tanto Carlos Valdez reiteró que se mantendrán en ese lugar, porque estas tierras eran trabajadas por agricultores hace 13 años "y nadie murió por alguna explosión. Las áreas de polígono son después del la quebrada y esos lugares no lo vamos a habitar".
Ante esta situación funcionarios de los ministerios de Vivienda y Economía y Finanzas, además de la Autoridad Nacional del Ambiente se reunieron con los precaristas, para buscar una solución, pero fue imposible.
Los ánimos se caldearon por ambas partes y no se llegó a ningún acuerdo.
Víctor Barrios del Ministerio de Economía y Finanzas mencionó que los terrenos le pertenecen al MEF y no pueden cederlos a precaristas.
Alegó que estas tierras son riesgosas.