EL DEPARTAMENTO de Estado norteamericano está preocupado por las denuncias de abusos de los derechos humanos y la corrupción en el Órgano Judicial en Panamá, y en un informe oficial se pone como un ejemplo de presión política contra la libertad de prensa la demanda civil que por dos millones de dólares interpuso el magistrado de la Corte Suprema, Winston Spadafora, contra dos periodistas de El Panamá América.
Según el "Reporte sobre Prácticas en Defensa de Derechos Humanos en el año 2005", presentado en Washington por la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, aunque la ley permite la libertad de expresión y de prensa, "todavía se mantienen varias acciones legales contra los reporteros", una problemática denunciada por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y Reporteros sin Fronteras, pues esas medidas buscan "censurar a la prensa".
Sobre la persecución contra los medios de comunicación, el informe del Departamento de Estado menciona como preocupante que se mantengan casos de calumnia e injuria en contra de periodistas. Para el Departamento de Estado es igualmente lamentable que, a la fecha, no se den señales de que se reformarán las actuales leyes de calumnia e injuria en el país.
También en el documento se critica la persistencia de denuncias de abusos contra prisioneros en las cárceles istmeñas por parte de los custodios, el hacinamiento penal que llega a más de 11, 000 detenidos, la creciente discriminación contra la mujer, el aumento del tráfico de personas, el trabajo infantil y la discriminación contra los pueblos indígenas.
En cuanto al tema de la corrupción judicial, el Departamento de Estado estadounidense enfatiza que los tribunales panameños están "sujetos a la corrupción, ineficiencia y manipulación política".
Preocupa presión política contra libertad de prensa
En Panamá, el sistema judicial está sujeto a la corrupción y siguen los abusos en las cárceles.