- 2 delitos son los que encabezan las nuevas actividades del narcotráfico para producir dinero.
Senan decomisa motobombas en operativo conjunto con la Anam
- El Servicio Nacional Aeronaval (Senan), la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) y el Servicio Nacional de Migración lograron el decomiso de 25 motobombas ilegales en Petaquilla, Colón.
- El operativo denominado “ San Bernabé Apóstol” se desarrolló en la comunidad de La Colorada, donde se encontraron 16 de estas máquinas ilegales en las riberas del río Petaquilla.
- La operación se desarrolló por información de inteligencia brindada.
- Por este operativo no hay detenidos, ya que al notar la presencia de los helicópteros, los sujetos que portaban estos equipos se dieron a la fuga, indicó Gustavo Pérez, jefe de la Región 2 del Senan.
El crimen organizado se caracteriza por su ingenio para producir fondos. Ahora, la modalidad a la que apuestan es a la explotación ilegal de valiosos recursos madereros y no renovables.
El ministro de Seguridad, José Raúl Mulino, manifestó que como la minería ilegal amenaza otros países, tanto o más que la actividad del narcotráfico en sí, existe una relación íntima entre ambas.

En Panamá, esta actividad tiene un tiempo relativamente corto, pero que debe ser enfrentado, ya que se ha proliferado en ríos de la provincia de Darién, además del norte de Veraguas y los afluentes del río Petaquilla, manifestó Mulino.
“Es una actividad estrictamente relacionada con el lavado de dinero”, indicó.

A su vez, señaló que esto ha producido en países como Bolivia, Perú y Colombia, grandes problemas de seguridad.
Reportes internacionales actuales revelan que la minería ilegal es patrocinada por quienes tienen dinero y es un flagelo que mueve 2,900 millones de dólares al año, lo que representa 12% más de la ganancia producida por el narcotráfico.
Tras un reciente decomiso de motobombas utilizadas para la minería ilegal, el comisionado Gustavo Pérez, del Servicio Nacional Aeronaval (Senan), indicó que información de inteligencia discutida con el Consejo de Seguridad revela que personas de origen extranjero utilizan esta actividad para mantener fachadas, valiéndose de la mano de obra campesina.
El norte de Veraguas, Coclé y Colón son los lugares con más denuncias de minería ilegal.
Esto ha provocado la movilización de diferentes entidades de seguridad y otras en operativos para contrarrestar esta actividad.
A esta realidad no escapa la provincia de Darién, ya que se desarrolla en los ríos Balsas y Pavarandó.
El comisionado Frank Alexis Ábrego, director general del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), indicó que se conoce de unas 1,500 personas que se dedican a la minería ilegal, asesorados y financiados por colombianos, posiblemente de bandas narcoterroristas.
El general Nicolás Ramsés Muñoz, de la Región Sexta de la Policía Nacional de Colombia, detalló que el tema de la minería ilegal fue uno de los puntos importantes analizados con las autoridades panameñas en la VII Comisión Binacional Fronteriza Panamá- Colombia.
Afectaciones
Llevar a cabo la minería de manera ilegal conlleva afectaciones en diversos aspectos como condiciones que atentan contra las personas y genera delitos como la trata de personas y crímenes.
César Conte, ingeniero Ambiental de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), en Colón, sostuvo que esta actividad afecta el bosque de galería sobre ríos y quebradas y la fauna de esos afluentes, cuando se utilizan las maquinarias.
Tala
La tala de árboles indiscriminada o de maderas prohibidas está tipificada como delito contra el recurso natural, en la Ley 41 de 1 de julio de 1998, General de Ambiente.
Este delito, enfocado en la devastación del cocobolo, en peligro de extinción, tiene auge en Darién, provincias centrales como Los Santos y Coclé y en Panamá, específicamente en el sector de Chimán, indicó la fiscal quinta, Ruth Morcillo.
Basado en la experiencia de Colombia, las autoridades panameñas investigan a fondo la tala ilegal de madera, ya que en el vecino país, es una de las maneras de justificar los ingresos indebidos de la droga.
Por consiguiente, se busca algún tipo de nexo entre madereros con miembros del narcotráfico.
Entidades como el Senafront mantienen retenes y realizan operativos y allanamientos en fincas privadas en busca de quienes talen ilegalmente el cocobolo o camuflen su actividad, bajo permisos no adecuados.
Se ha llegado a decomisar hasta 5 millones de dólares en tucas de esta preciada madera, denuncias que pasan a manos de la Anam.