La Organización para las Naciones Unidas de la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la Asociación Panameña de Médicos Veterinarios, presentaron recientemente en Panamá la Estrategia para el Control y la Erradicación del Gusano Barrenador del Ganado en el Caribe, tras una larga sesión que se prolongó por más de nueve horas.
La propuesta tiene el fin de coordinar los esfuerzos efectuados por los países que han implementado programas de erradicación en la parte continental de las Américas y de aquellos del Caribe que aun padecen la presencia del Gusano Barrenador del Ganado (GBG), para conseguir su eliminación y proteger a los países caribeños.
La estrategia orienta los recursos existentes y la experiencia obtenida en Centroamérica, una vez que se haya alcanzado la meta de erradicación, buscando en los países isleños obtener la máxima eficiencia y al mínimo costo en la eliminación de la parasitósis.
El plan incluiría el establecimiento de laboratorios de referencia subregionales y nacionales, el fortalecimiento de los servicios veterinarios en cada uno de los países, la creación de alianzas estratégicas entre los sectores público y privado, el desarrollo de una efectiva vigilancia epidemiológica del GBG y el sistema de información, la reducción en el número de heridas atractivas de los animales en las áreas afectadas.
Incluye también la realización de tratamientos profilácticos como el principal método de reducir la incidencia de la enfermedad a los niveles más bajos, a la vez que la implementación de los métodos específicos de control en la ocurrencia de brotes persistentes.
Los esfuerzos se concentrarán en Jamaica, Cuba, República Dominicana y Haití, donde la erradicación es técnicamente factible y económicamente justificada. El mar Caribe actuaría como una barrera natural para prevenir la reinvasión de moscas fértiles.
Los países del Caribe y de otras regiones que se le considere en riesgo de ser infestados por el GBG, se les dará asistencia técnica y motivará para fortalecer e intensificar la vigilancia epidemiológica, el tratamiento de las heridas, el control del movimiento de animales y las actividades cuarentenarias para prevenir la diseminación de la enfermedad desde los países infestados.
Para eliminar estos riesgos, se empleará una dosis de dispersión de 3 mil moscas estériles por milla cuadrada y empleando el Sistema de Moscas Aletargadas (SMA), utilizado con éxito en los programas de erradicación de Centro América.
La duración del programa será aproximadamente de ocho años. La campaña puede dividirse en tres fases y la actividad mayor de las tres fases se resumen en el fortalecimiento de los servicios veterinarios y las capacidades de diagnóstico del laboratorio en cada ciudad como primera fase.
La segunda fase es la de control, en donde se juntan campañas de comunicación y tratamiento, además de animar al sector privado y granjeros en las campañas, para reducir la presentación del caso progresivamente y definir las zonas de control y la tercera fase incluye la erradicación y consolidación, en donde se establecerá una vigilancia intensiva y sólida en zonas para prevenir la entrada del GCB de los países endémicos.