La mesa técnica del diálogo por la Caja de Seguro Social (CSS) recibió ayer, por parte de los sectores obreros, empresariales y gubernamentales, las diferentes propuestas que buscan salvar el programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), acosado por un déficit actuarial superior a los dos mil millones de dólares.
Pasando por la reestructuración del programa de pensiones, hasta el incremento de las cuotas obreros-patronales por parte de los empresarios, los escenarios o propuestas deberán ahora ser compaginados por la herramienta de cálculo aprobada recientemente por la mesa de diálogo, hasta determinar cual es más viable para ser aplicado al citado programa.
El Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), a nombre del gremio empresarial, entregó su escenario que implica todo un cambio de estructura del programa de IVM, mediante la presentación del sistema de financiamiento mixto, también conocido como el de dos pilares.
El escenario, según el empresario Juan Lacalle, incluye un sistema de prestaciones definidas y uno de capitalizaciones individuales. Según Lacalle, el proceso de análisis de todas las propuestas por parte de la mesa técnica estará ligado a la capacidad de la CSS de proveer las informaciones especiales que serán requeridas para el análisis de la propuesta.
Expuso que el proceso puede extenderse el mismo tiempo que logró obtenerse un diagnóstico y no descartó que la propuesta final seleccionada conjugue elementos de otras propuestas presentadas.
Este planteamiento fue avalado por el representante del Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (CONATO), Gabriel Castillo, quien expresó que todas las propuestas serán analizadas y conforme a su utilidad o no, descartadas.
Indicó que la propuesta del gremio que representa incluye medidas administrativas para mejorar la eficiencia del manejo de los fondos que posee la entidad, así como la aplicación de controles que eviten la evasión en el pago de cuotas y morosidades adeudas a la CSS.
La propuesta obrera también incluye un aumento en el promedio de aportación que hace el sector empresarial a la cuota obrero patronal que, según CONATO, en el caso de Panamá es bajo comparado al de otros países latinoamericanos.
De acuerdo con el sindicalista, aunque las propuestas difieren en sí, el único consenso existente se basa en la premisa de no privatizar la entidad de seguridad social.