EL MINISTRO de la Presidencia, Ubaldino Real, reconoció que por falta de presupuesto aún no han podido hacer las reparaciones mayores al Palacio de las Garzas, el cual tiene un marcado deterioro.
Precisó que los trabajos que se le han hecho al edificio presidencial han sido muy básicos, es decir, sólo se ha hecho más presentable.
"Se han subsanado los problemas de las goteras y cambiado los muebles que estaban bastante deteriorados", dijo Real.
Con relación al daño que según la Oficina de Seguridad del Cuerpo de Bomberos presenta el sistema eléctrico del edifico, dijo que como se trata de un trabajo general no se cuentan con los fondos para ejecutarlos.
Según Real, el costo total de la reparación del edificio es de unos 3.4 millones de balboas, de acuerdo con un grupo de ingenieros y arquitectos que hicieron el estudio.
Anteriormente, la Oficina de Seguridad del Cuerpo de Bomberos afirmó que toda instalación eléctrica en esas condiciones, es propensa a generar cortos circuitos.
Panamá intenta crear su propia Policía Cibernética, promovida por la Secretaría de la Innovación Gubernamental.
Hace un año, decenas de organismos gubernamentales se reunieron para coordinar esfuerzos, pero hoy el proceso está "estancado".
Everardo Palma, de la Secretaría de Innovación, explica que la decisión sobre quién dirigirá este organismo, ha detenido el proceso.
Palma afirma que siguen conversando sobre establecer un marco legal, pues conceptual y tecnológicamente así está diseñado el proyecto.
Menos optimista, Batista, de la PTJ, agrega que tampoco existe personal adiestrado para este tipo de investigaciones, aunque la unidad que dirige ha indagado con Canadá e Interpol, casos referentes a fraudes con tarjetas de crédito.
Los países que cuentan con Policía Cibernética han desarrollado con éxito investigaciones sobre actividades de organizaciones locales e internacionales dedicadas a la pedofilia. Además realizan operaciones anti-hackers.
Entre los delitos más comunes que se cometen en el ciberespacio están: negación de servicios, hacking, cracking (el sabotaje y daños ocasionados a equipos informáticos), y sus variantes, difamaciones, extorsión vía correo electrónico, robo de señal satelital y terrorismo.
La PTJ recibe constantes alertas de personas que desde Panamá envían datos o hacen transacciones lícitas a sus países, a través de Internet.