Tras la detención de Braulio Enrique Saiten Mendoza, quien confesó haber asesinado al abogado Javier Justiniani, la Fiscalía Auxiliar maneja ahora varias hipótesis de este crimen.
El fiscal Auxiliar, Neftalí Jaén, aseguró que Saiten en su primera declaración señaló que estaba molesto porque Justiniani no había podido atender el caso de su papá, quien está detenido en el Centro Penitenciario La Joya, por un caso de hurto y droga.
Sin embargo, Jaén también sostuvo que no se descarta que a Saiten le hayan pagado por cometer este crimen.
Esta hipótesis surge luego de que las autoridades buscan a una colombiana, de aproximadamente 35 años, quien también estuvo en el lugar de los hechos, según la declaración de una testigo.
El fiscal detalló que ambos esperaban al abogado en su oficina, y que un día antes la extranjera llamó por teléfono preguntando por Justiniani.
La testigo narró a la Fiscalía que cuando Justiniani llegó, ella se acercó para comunicarle que lo esperaban, y en ese momento Saiten la empujó y empezó a disparar contra él.
En el expediente que adelanta la Fiscalía Auxiliar, consta que la colombiana en vez de salir huyendo tras escuchar los disparos, entró a ver el cuerpo de Justiniani, y posteriormente el asesino le dio el último disparo en la cabeza.
“El hombre estuvo esperándolo y sin mediar palabras entró y disparó; por la forma como termina de rematarlo, posiblemente hasta le pagaron por hacer eso”, sostuvo Jaén.
Las autoridades realizaron ayer dos allanamientos en el sector de Tocumen, para ubicar el arma y el taxi que sirvió de transporte a Saiten.
El homicida dijo que el arma no le pertenecía.