El procurador general de la Nación, José Antonio Sossa, refutó ayer ante el cuadragésimo cuarto periodo de sesiones de la Comisión de Drogas de las Naciones Unidas las acusaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) sobre la falta de colaboración de Panamá en la lucha antidrogas.
Sossa, quien se encuentra en Viena, Austria, donde se desarrolla la reunión, dijo que la inclusión de Panamá en un listado de países no cooperadores ha sido injusta, ya que se fundamenta en una revisión unilateral de la legislación panameña.
El Jefe del Ministerio Público señaló que este tipo de evaluaciones con total ausencia de indicadores técnicos, descalifica injustamente la realidad panameña, ya que no se toman en cuenta los múltiples esfuerzos realizados y las acciones de avanzada desarrolladas desde hace décadas para la represión de los delitos relacionados con drogas.
También señaló que durante décadas se ha construido y fortalecido una política de prevención y represión de estas conductas a través de la adopción de fuertes leyes internas y la suscripción de convenios internacionales para combatir el tráfico de drogas y el lavado de dinero.
A la vez alentó la creación de un mecanismo que permita conocer objetivamente la situación de los países con relación al problema de la droga y sus delitos conexos, que fuera ideado durante la reunión de Jefes de Estado y de Gobierno del Hemisferio Americano, reunidos en Santiago de Chile, en la Segunda Cumbre de las Américas en 1998.
Para el procurador Sossa, este mecanismo adoptado por la Organización de Estados Americanos (OEA), rindió sus frutos cuando en diciembre del pasado año en el informe elaborado se estableció que Panamá cuenta con normas legales y reglamentarias respecto al lavado de activos, sustancias químicas y armas de fuego, de conformidad con los reglamentos de modelo de la CICAD.