Considera que uno de los aspectos principales es tratar de recuperar la moral de las unidades del orden público, en base a un liderazgo que ejerza disciplina y sea ejemplar.
"Una baja moral en los miembros de la institución significa baja calidad de seguridad en la población", agregó.
Para el general en retiro, se han perdido muchas acciones que lograban controlar los niveles de delincuencia, entre estas destacó el patrullaje de policías a pie, también conocida como ronda policial.
"En ningún lugar del mundo se ha podido sustituir el patrullaje del policía a pie para prevenir la delincuencia. Eso hay que volver a aplicarlo en Panamá, tal como se venía haciendo desde la década del cincuenta hasta finales de la década del ochenta", afirmó.
"Hace falta que se rediseñen los circuitos policivos de la capital y de las ciudades del país, para que sean recorridos las 24 horas del día, tal como se hacía anteriormente", acotó.
"En la actualidad, las rondas policiales se convierten en tertulias entre cuatro miembros de la institución que se paran en una esquina a conversar de todo, menos a poner atención en la vigilancia", señaló.
Añadió que hay que reactivar el servicio de patrullas de camino, unidad que colaboraba además en la prevención de accidentes en las vías.
"Ya llegó el momento que el director de esa entidad sea un miembro que venga de la misma institución", manifestó. A juicio del militar en retiro, el nuevo director debe ser un oficial con carrera policial.
Paredes consideró que lo ideal sería que cada cinco años se nombre al nuevo director de la entidad, pero que el elegido salga de la propia institución.
Por otra parte, califica como intrascendente cambiar el color del uniforme de los policías. "Cambiar el uniforme no tiene ningún resultado", dijo, recalcando que "este cambio sería de forma y no de fondo, y ésto no es lo que se quiere ".
Destacó que es tiempo de reorganizar a la Policía y es buen momento para ello.
Panamá América intentó contactar al director de la Policía Nacional, Gustavo Pérez y al ministro de Gobierno y Justicia, Héctor Alemán, para conocer sus opiniones, pero resultó infructuoso.
Tras la muerte del general Omar Torrijos Herrera, en 1981, Rubén Darío Paredes asumió la Comandancia de la Guardia Nacional.
Son varias las sugerencias que hace el ex general Rubén Darío Paredes, entre ellas, recuperar la moral a través del liderazgo.
Recomienda retomar el patrullaje de policías a pie o las llamadas "rondas", para controlar los niveles de delincuencia.
También sugiere que el director de la entidad sea un oficial de carrera policial.