Washington-A menos de un mes de pasar la banda presidencial a la abanderada arnulfista, Mireya Moscoso, el presidente Ernesto Pérez Balladares abrirá un nuevo campo de acción en su política económica, hasta ahora centrada en el desarrollo industrial y comercial.
Se trata de entablar vínculos culturales y científicos con instituciones que prestarán su apoyo a un ambicioso plan de desarrollo del turismo ecológico en los parajes selváticos que atraviesan las áreas revertidas del Canal de Panamá así como en las provincias de Chiriquí y Bocas del Toro.
La sede del Smithsonian Institution en esta capital será la base de lanzamiento del proyecto al que Pérez Balladares le imprimirá su nombre en un viaje no oficial de tres días a esta capital.
El mandatario llegará hoy martes, al mediodía con su esposa en una avión particular al aeropuerto Nacional de Ronald Reagan de Washington donde se unirá con varios funcionarios y empresarios, inclusive el canciller Jorge Eduardo Ritter y el embajador Eloy Alfaro, así como con una veintena de panameños relacionados al movimiento de protección del medio ambiente y a la industria hotelera.
El programa del presidente en esta capital está dedicado exclusivamente a la promoción del programa turístico, señalaron funcionarios panameños, por lo que no han solicitado entrevistas con ningún funcionario del gobierno del presidente Bill Clinton.
Alfaro ofrecerá una recepción mañana miércoles, en la noche en la residencia de la embajada a la que han sido invitados, entre otros, el enviado especial para Latinoamérica de Clinton, el exvice gobernador de Florida, Buddy MacKay, el secretario adjunto de Estado para Asuntos Hemisféricos, Peter Romero, y el funcionario del departamento a cargo de asuntos panameños, James Benson.
El plan de ecoturismo y promoción científica tiene su fundamento en los tradicionales vínculos que Panamá ha entablado con la Smithsonian Institution, un prestigioso organismo autónomo del gobierno de Estados Unidos. Desde hace tres cuartos de siglo, la Smithsonian opera en Panamá un centro llamado Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales. Sus programas abordan una vasta gama de temas, desde la flora y fauna de la selva tropical hasta el ecosistema oceanográfico.
En la comunidad científica, las actividades de la Smithsonian en Panamá que se iniciaron en 1923 han sido alabadas no sólo por su alta calidad investigativa, sino también como pioneras en la protección de la flora y fauna de la república ístmica.
Pérez Balladares coronó la labor de la Smithsonian al otorgarle permiso para continuar sus actividades en Panamá por 20 años más allá del año 2000, cuando todas las instalaciones oficiales de Estados Unidos en la antigua Zona del Canal están obligadas a retirarse en cumplimiento de los Tratados Torrijos-Carter. Según el acuerdo, Panamá y la Smithsonian en el año 2020 tendrán la opción de renovarlo por 20 años más.
Con la colaboración de Nicolás Ardito Barletta, director de la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI), la Smithsonian y con la asesoría del Harvard Institute for International Development y la American Association for the Advancement of Science, la coordinación del proyecto está a cargo del Dr. Ira Rubinoff, director del Instituto de la Smithsonina en Panamá, y la doctora Hana Ayala, una especialista en el turismo educacional.
En reconocimiento de sus especiales vínculos con Panamá y Pérez Balladares, la Smithsonian ofrecerá una cena en honor del mandatario hoy en los salones de su sede en el famoso Mall de Washington, la alameda que corre desde la Casa Blanca hasta el Congreso y en la que lindan los principales museos que dirige la institución.
"En la cena anunciaremos la publicación de un libro que recoge las ponencias de un simposio científico que se realizó en Panamá en diciembre asentando las bases del proyecto turístico", reveló Rubinoff en una conversación con El Panamá America.
También señaló que el secretario del Smithsonian, junto con la Fundación Tinker de Nueva York, ha asignado $250,000 para estudiar a fondo las posibilidades del programa de ecoturismo y de la instalación de "centros de investigación" para estimular el turismo educacional.
Como parte de su reencarnación de "Presidente ecológico", Pérez Balladares últimamente ha puesto especial atención en el ambicioso proyecto turístico, que tiene el aval de la Asociación Hotelera de Panama, organismo que hasta el momento no ha tenido un destacado papel dentro del movimiento de vanguardia para la protección del medio ambiente.
Además de proveer rutas de turismo ecológico, el proyecto también contempla la construcción de grandes hoteles de lujo en distintos sitios de las áreas revertidas, según un diagrama aprobado por la ARI.
El mandatario panameño repetidamente enfatizó la importancia de que Panamá utilizara sus recursos naturales como parte de su plan de desarrollo para las tierras revertidas. Durante la reciente transferencia del Fuerte Sherman destacó que el sitio "tiene una posición geográfica envidiable y puede servir eficientemente para las finalidades del desarrollo del país, sobre todo en el campo turístico".
La delegación panameña que acompañará a Pérez Balladares en la cena de hoy incluye a Fernando Eleta, el excanciller y fundador de la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON), el empresario hotelero Herman Bern, promotor de Gamboa, y Juan Carlos Navarro, el alcalde electo de la Ciudad de Panamá.
Por su parte, el ministro Ritter ofrecerá un discurso hoy ante una sesión protocolar del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA). Fuentes de la OEA dijeron que el ministro destacará la gesta histórica que representa la reversión del Canal a la soberanía de Panamá.