La posibilidad de que los días que quedan del verano sean menos calurosos a partir de marzo próximo, fue pronosticada por el Centro de Predicción Climática de la NASA.
Con este análisis, los pronósticos de un verano con calores intensos y sequía prolongada, se debilitan luego de que este organismo anunciara que el Fenómeno del Niño está en una etapa de transición de condiciones débiles, a un estado normal.
Para los próximos meses, se espera que las temperaturas superficiales del mar continúen disminuyendo y se produzcan condiciones climáticas normales de la época de verano.
Según informó Abril Méndez, de la Unidad de Cambio Climático y Desertificación de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), este anuncio favorecerá la producción agrícola y ganadera, garantizando el abastecimiento de agua en la época de verano.
De igual forma, según la especialista, esta situación podría incidir en una disminución de los incendios forestales, muy característicos de esta época.
El Fenómeno del Niño produce cambios en la atmósfera y en el mar, que ocurren en el Pacífico, pero que ocasionan efectos climáticos en todo el planeta.
El contenido de calor de las capas superiores del Pacífico ecuatorial, alcanzó su máximo a finales del mes de noviembre del año pasado y ha ido disminuyendo rápidamente desde esa fecha.