El testigo protegido que sería clave para esclarecer el homicidio del jefe de la Unidad Sensitiva de la Policía Técnica Judicial (PTJ), Franklin Brewster, ha perdido esa condición; al tiempo que no se ha podido establecer cuál fue el órgano fosforado utilizado para envenenar al detective.
Tras la aparición del testigo protegido en una entrevista en televisión la Fiscalía Primera Superior señaló que no podrá mantener segura su identidad.
A la vez la Fiscalía estableció que las pruebas remitidas por los laboratorios del Buró Federal de Investigaciones (FBI) no pudieron establecer con cuál de los 1,600 tipos de órgano fosforado que existen en el mercado se envenenó a Brewster. Existen órganos fosforados que inoloros e incoloros que pudieron ser consumidos por Brewster.
Lo que sí dejó claro el fiscal primero superior, James Bernard, es que no cabe duda de que la intoxicación del detective fue con un órgano fosforado.