El subdirector de la Policía Técnica Judicial, Erick Bravo, reveló que se harán pruebas antidoping a todos los funcionarios de la institución y quienes resulten positivos serán separados de sus cargos.
Alegó que la prueba será obligatoria para todos, sean detectives o personal administrativo.
Explicó que se busca evitar la existencia de funcionarios dependientes de los estupefacientes y que puedan hacer uso de su posición para cometer ilícitos.
Agregó que quienes resulten positivos tendrán derecho a recibir tratamiento para superar su adicción.