Por primera vez en 15 años, la Alcaldía de Panamá tendrá que operar -el próximo año- con el mismo presupuesto del año fiscal vigente, tras el revés que sufrió la alcaldesa Roxana Méndez con el rechazo del proyecto presupuestario de $109 millones por parte de los concejales.
La aplanadora bancada del opositor Partido Revolucionario Democrático (PRD), junto con los votos de algunos concejales de Cambio Democrático, no aprobaron la propuesta, por lo que automáticamente entra a regir el mismo presupuesto de 2012, que es de $115 millones.
Un hecho similar se dio en 1997 durante la gestión de la exalcaldesa Mayín Correa, hoy gobernadora de Panamá. En ese entonces, los concejales de forma unánime decidieron seguir trabajando con el presupuesto de 1996, que oscilaba en los 28.7 millones de dólares.
Los ediles alegaron en aquella ocasión que el presupuesto que se contemplaba para las juntas comunales era inferior al monto que recibían en total todos los asesores de la Alcaldía.
Ahora, por segunda vez, los ediles -que en su mayoría son del PRD- repitieron la historia, tras la anulación del presupuesto de 109 millones de dólares.
Aunque los rechazos se dieron en años diferentes, las razones son las mismas: pocos recursos en las partidas de las juntas comunales, punto este que ha sido cuestionado por muchos.
Por un lado, los ediles indican que si se les recortan las partidas no podrán realizar obras en sus comunidades.
Mientras, los alcaldes sostienen que en muchos casos son pocas las obras que se ven por parte de los representantes. Sin embargo, cabe mencionar que tras las constantes quejas se aumentó a principio de este año las partidas mensuales a las juntas comunales, de 42 mil dólares a 45 mil dólares. (Ver tabla).
Para el analista Jaime Porcel, la historia se repite debido al poco control que logran tener los alcaldes sobre el pleno del Concejo.
Agregó que la aprobación de todo presupuesto, ya sea en la Asamblea Nacional o los consejos municipales, siempre debe llegar mediante un acuerdo, porque en cualquiera de los dos casos mencionados, es potestad de los representantes y diputados aprobar o desaprobar el presupuesto.
No obstante, para el exalcalde Juan Carlos Navarro, faltó consenso y disenso, por lo que indicó que se debe cambiar los métodos de imposición que se han agudizado más con el actual Gobierno.
“A mí me fue muy bien, siempre consultando y llegando a consensos con los concejales, pese a que había mayoría de la oposición en mi primer periodo”, dijo.
Sin embargo, para la alcaldesa Méndez, la actuación de los ediles solo provoca que se realicen recortes a proyectos que ya se habían contemplado.
Por su parte, el presidente entrante al Concejo, Javier Ortega, dijo que ahora le toca a la alcaldesa sentarse a negociar algunos cambios dentro del esquema de lo que quiere hacer para el próximo año. Entre los CD que votaron en contra del presupuesto está Sergio Gálvez, quien es el actual presidente de la Asamblea Nacional, ello ha creado fricciones con sus copartidarios. Su amigo y colega Vidal García pidió a su partido investigarlo. “Está mal votar en contra de un copartidario (...) hay un montón de ellos que se creen las vacas sagradas, solo porque están muy cerca al presidente”, sostuvo.