María Mercedes* tiene apenas 16 años, y estudia en un prestigioso colegio privado de la ciudad capital. Nunca se imaginó que al asistir a una “rumba sana”, en una discoteca de Calle Uruguay, quedaría sumergida en el mundo de las drogas y la prostitución.
Ella y un grupo de compañeras de clases fueron abordadas al salir del colegio por un supuesto “promotor” que le entregó una volante invitándolas a una fiesta exclusiva para futuras modelos de televisión y revistas.
La volante despertó la curiosidad de las estudiantes, quienes asistieron a la discoteca sin el consentimiento de sus padres. En pocas palabras, se fugaron de sus hogares.
La ingenuidad de estas jovencitas, en su mayoría hijas de familias pudientes, fue aprovechada por el “promotor” para echarles en el trago una droga sin color ni sabor que crea dependencia.
El “promotor” resultó ser un proxeneta que se dedica a reclutar estudiantes entre 14 y 16 años para, posteriormente, ofrecerlas a extranjeros.
Sin darse cuenta, las menores de edad quedaron consumiendo marihuana. Además, fueron tatuadas y hoy están en período de rehabilitación y estudian por módulos.
Escándalo.La alerta la dio un alto funcionario del Gobierno de Ricardo Martinelli, luego de que una de sus hijas cayó en manos de esta presunta red -integrada por panameños y extranjeros- que no solo opera en discotecas de Calle Uruguay, sino también en la Calzada de Amador.
“El comportamiento de mi hija no era el mismo ni el rendimiento escolar”, aseguró el alto funcionario, tras advertir que hablaría bajo la reserva de la fuente y con el único propósito de alertar a los padres de familia de esta situación.
Menor: “Si le pedía la luna, él me la compraba”
A finales del año pasado, la Fiscalía Segunda de Circuito de Herrera logró desarticular un red de pedófilos que operaba en esta provincia.
Los miembros de la red -encabezada por un ingeniero civil- reclutaba estudiantes de una escuela pública en Chitré con el propósito de fotografiarlas y filmarlas teniendo sexo entre ellas.
En su mayoría, eran jóvenes menores que aceptaban la propuesta a cambio de un celular moderno y ropa de marca. “Si le pedía la luna, él me la compraba”, dijo una de las menores en su declaración jurada.
El ingeniero civil está bajo arresto y las autoridades están tras la pista de otros presuntos miembros, entre ellos, un ex candidato a representante de corregimiento en Chitré.
En otro caso, la Fiscalía Primera Superior de Chiriquí aún investiga si existen policías y funcionarios del Órgano Judicial involucrados con las actividades que realizaba una red de proxenetas de menores de edad, que fue desarticulada en la provincia a finales del mes pasado.
La fuente reveló que en esta red participan pandilleros de la banda “El Pentágono”, pues María Mercedes (nombre ficticio) lo confesó después de recibir varias amenazas de muerte. Las chicas eran buscadas en autos lujosos y llevadas al Corredor Norte donde supuestamente tenían relaciones sexuales con extranjeros.
La División de Delitos Sexuales de la DIJ , a cargo de la capitana Doris Geng, ya inició las pesquisas.